Síguenos en FACEBOOK

jueves, marzo 17, 2011

Solo yo no saludo


A menudo se tienen dudas de quién es la persona que debe saludar. Debe saludar quien llega a un lugar, el que ingresa, el que entra a un lugar. Los avisos del clásico burrito animado con el texto de: “Solo yo no saludo” se han extendido más y más, y es que la mayoría de personas no saben que el que llega a un lugar debe saludar.
El saludo tiene un gran valor simbólico porque dependiendo de cómo lo expresemos será entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un mero gesto de cortesía y de buenas costumbres. Su ausencia, demuestra un posible enfado o irritación. De aquí surge la frase de “retirar el saludo” como claro reflejo de una actitud hostil o poco amigable.
Las formas en las que se puede realizar el saludo son múltiples: una mirada, una leve inclinación de la cabeza, unas palabras, estrechar las manos, besarse, etcétera. También puede convertirse en un símbolo de identidad de un grupo y demostración de pertenencia al mismo.
Siempre que nos saludan se debe corresponder a éste, como señal de cortesía. Rechazar el saludo es considerado como falta de educación o síntoma de un gran enojo.
Dependiendo de las culturas se realiza de diferentes maneras. Así los esquimales se frotan la nariz y los japoneses hacen una reverencia, ya que consideran antihigiénico estrecharse las manos. En la sociedad occidental, como la nuestra,  el gesto más utilizado es el apretón de manos. En su origen, esta acción era una manifestación de paz, ya que al extender la mano se demostraba que no se portaban armas ni instrumentos agresivos. También, el hecho de mostrar la palma de la mano se identifica con una persona honesta y leal.
Una forma de saludo es con una expresión verbal; el tradicional “buenos días” o “buenas tardes” o simplemente, “hola” “¿Qué tal está?”. En poblaciones pequeñas las personas se saludan cuando se ven por la calle pero en las grandes ciudades esta situación no sucede. ¿Cuándo se utiliza? por ejemplo: a la llegada a su centro de trabajo, cuando nos cruzamos con un vecino en las escaleras, al entrar en un ascensor, cuando nos dirigimos a una persona y le vamos a preguntar alguna cosa, al entrar en un recinto donde hay varias personas, etc.
El saludo mejora las relaciones con los demás, con la gente de nuestro entorno. Llegar a un sitio y saludar es una manera de presentarnos, no hacerlo habla mal de nuestra educación.


Balcon Interior

Bienvenidos a este espacio donde compartimos comentarios de opinión de Cajamarca Perú