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jueves, agosto 28, 2008

El Estado de rodillas




Hoy se conmemora el V aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Y la fecha ha coincidido con una serie de hechos que llaman a la reflexión sobre si sirvió de algo revivir los desgarradores testimonios de las miles de víctimas de las dos décadas de violencia que sumergieron al país en un régimen de terror y miedo.

El Ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz ha pedido a los representantes de la CVR que no vuelvan a referirse sobre el tema, que se queden callados y que recuerden su condición de “ex” y se abstengan de dar recomendaciones o sugerencias. Un airecillo dictatorial bien aprendido del presidente García.

En el colmo de la insensatez y de la soberbia ha pedido a las fuerzas armadas que no hagan ningún desagravio verbal a las víctimas inocentes de esa violencia, a los huérfanos y desheredados, a los marcados de por vida, ante la solicitud de la CVR de que se presenten disculpas por los excesos cometidos en la lucha antisubversiva. El ministro Flores Aráoz, considera que si las fuerzas armadas piden disculpas por los excesos cometidos en los años de violencia sería poner al Estado de rodillas. Nada más alucinado.

Las alucinaciones de Antero Flores no son nuevas, hace poco consideró ofensiva la actitud de una bailarina sentada sobre la bandera nacional (en otros países, donde sí se han ganado guerras y donde sí se sabe de civismos se usan toallas con la bandera de sus países, bikinis y camisetas, trajes de baño y hasta sábanas sin que nadie se tire de los pelos por ello) a su coro de chauvinistas se ha sumado, como era de esperarse, Luis Giampietri y los sectores militares, lo que directamente beneficia al procesado Alberto Fujimori y a las matanzas cometidas por el grupo Colina, pues se justifican y lo que es peor, se avalan.

Luis Giampietri refiriéndose a la CVR ha manifestado “No ha aportado nada para la pacificación; por el contrario, ha polarizado las posiciones que defienden el papel de las Fuerzas Armadas con aquellas posiciones que las culpan de violar los derechos humanos"

Flores Aráoz ha elucubrado "Al Estado que nos defendió a todos, al Estado que tenemos que proteger, es al que queremos ponerlo de rodillas para que pida perdón por lo que iniciaron e hicieron principalmente otros. Creo francamente que ese es un error" ha explicado, olvidando que el Estado se arrodilla cuando Alan García filma spots para la minería o dicta leyes para favorecerlas y fomentar el facilismo populista, como la venta de tierras comunales o la apología socialista con los “programas de apoyo social directos”

Los fujimoristas han aplaudido a rabiar las intransigentes y soberbias posiciones de los gobernantes de turno pues victimiza la situación de su líder, hoy detenido en una prisión dorada como ni siquiera la tuvo en Chile, pues en chile se lo trató como a un detenido, aquí en Perú es un líder con un régimen carcelario especial que ya desearían todos los genocidas del mundo encarcelados.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación es el eco del ayer que no debe volver a repetirse, de la tragedia irrepetible, del “nunca más” profundo y continuo, de las fosas comunes que deben ser el testimonio histórico de que los peruanos no podemos matarnos entre nosotros ni podemos matar a ningún ciudadano del mundo con impunidad y sin ser juzgados, sentenciados y condenados como se debe.

Nunca más que hoy, el Perú se avergüenza de su historia.

martes, agosto 26, 2008

La unificación del arte


Manuel Rodríguez Gutiérrez, connotado poeta cajamarquino, viene elaborando la realización de un encuentro de poetas en homenaje al vate Santiago Aguilar, quien hace poco publicó su reunión poética de 50 años, compilación de vida que le ha merecido extensos comentarios en diarios peruanos y revistas de literatura especializadas.


Cuando se publicó el libro de Santiago Aguilar se hizo una prueba y se demostró que el arte en Cajamarca era posible en conjunto. Fueron distintas empresas las que colaboraron en la edición del libro, que además de tener algo más de 700 páginas, fue impreso en papel de calidad y con una cuidadosa impresión, sin contar los detalles publicitarios del día de su lanzamiento en Cajamarca, además de presentarse en la Feria Internacional del Libro en la ciudad de Lima y también en Trujillo.


La Asociación de Poetas y escritores de Cajamarca, la empresa privada como American Barrick, Minera Yanacocha, la Municipalidad Provincial de Cajamarca y el colegio privado José Gálvez hicieron posible esta publicación de magnitud y trascendencia debido a la monumentalidad de la obra del poeta. Se logró el consenso y al margen de las murallas ideológicas que suelen entorpecer proyectos muchas veces, se logró hacer que la palabra, el verso y la intención comulguen en una hostia de cultura.


Manuel Rodríguez ha tenido esta vez, la brillante idea de homenajear con un encuentro de poetas a la obra de Santiago Aguilar, al hombre y al poeta, al amigo y hermano. Alguna vez hablábamos con Manuel (Uno de esos días que no estábamos peleados, porque tenemos la mala o buena costumbre, eso es discutible, de pelear con frecuencia, de enojarnos y ausentarnos, hasta que por inercia nos buscamos) sobre la postrimería de nuestra cultura, sobre la maestría del in memorian, nadie que está vivo tiene valor suficiente hasta que se lanza de trampolín inmenso que es la muerte.


La gente necesita un abrazo en vida, un te quiero cuando pueda oírlo y unas rosas rojas cuando pueda aspirar esa fragancia sublime. Después de la muerte todo homenaje es banal y cualquier corona de laureles no se ajusta sobre las sienes de ningún cadáver. Después de la muerte solo las más máscaras fúnebres y los rezos son válidos.


Eso debimos hacer con Juan Castañeda, con Ricardo Ravines, Virgilio Montoya… Y el tiempo nos venció sin darnos cuenta, no vimos más allá y cuando miramos al fondo de nosotros mismos ya era tarde, pero Cajamarca está llena de artistas de gran talento, otros homenajes se hacen imprescindibles no solo para poetas… Consuelo Lezcano, Bethoven Medina, Andrés Zevallos, William Guillén, Carlos Esparza, Socorro Barrantes, Gregorio Díaz… solo por mencionar algunos de reconocida trayectoria.


La unificación cultural ha sido posible, es una verdad demostrada y comprobada, si se unen esfuerzos se puede lograr la ansiada feria del libro de carácter internacional, consolidar los festivales del Patio Azul como patrimonio cultural de Cajamarca. La empresa privada, los grupos culturales, Municipalidad y la buena intención de cada uno de nosotros, que no siempre sirve para empedrar el infierno, como lo decía Dante Alighieri, sino también para empezar soñando y despertar en una realidad distinta y unificada.

Dama demente




Carol una de las hijas de la ex - primer ministra de Inglaterra ha confesado en un adelanto de un libro que lanzará en los próximos días el mal que aqueja a Margaret Thatcher, de 82 años. Se trata de la primera vez que un familiar habla abiertamente de la enfermedad de la conservadora política, conocida como la ‘Dama de hierro’ y por sus reformas económicas que marcaron tendencia en los años 80.


Carol asegura que casi “se cae de la silla” cuando se dio cuenta de que su madre confundía “palabras y recuerdos”, escribe en su obra ‘A Swim-On Part in the Goldfish Bowl: A Memoir’. Fue durante una comida en el 2000, cuando Margaret confundió la guerra en Bosnia con la de las Malvinas.“Tenía en torno a los 75, pero yo la consideraba eternamente joven, intemporal y cien por cien indestructible”, confiesa su hija. Antes, Margaret había tenido una “memoria como una página web”, cuenta.

Por ejemplo, a la que fuera primera ministra británica entre 1979 y 1990 hubo que recordarle en ocasiones que su marido Denis estaba muerto, tras su fallecimiento en 2003.
Thatcher se retiró progresivamente de la vida pública en los últimos años por motivos de salud. En 2002 sufrió varios ataques al corazón, que supuestamente afectaron a su memoria a corto plazo. El invierno pasado fue hospitalizada tras sufrir un desvanecimiento.
En septiembre pasado visitó al primer ministro Gordon Brown en Downing Street, 10, de cuyos tiempos Thatcher ya no tiene claros recuerdos, asegura su hija, en una declaraciones que demás de polémicas han llenado de tristeza a cierto sector deReino Unido.
En 1998, Thatcher hizo una visita muy publicitada al ex presidente dictador chileno Augusto Pinochet, mientras estaba bajo arresto domiciliario en Surrey, para expresarle su amistad. Pinochet había sido un aliado clave en la Guerra de las Malvinas. Thatcher y Pinochet son miembros de Rotary International. Durante el mismo año, ella hizo una donación de 2.000.000 £ a la Universidad de Cambridge para la dotación de la cátedra de Margaret Thatcher Chair en estudios empresariales. También donó el archivo de sus papeles personales a la institución universitaria Churchill, Cambridge donde la colección continúa para ser expandida.
La demencia senil es una enfermedad que cada vez se refleja con mayor incidencia en el mundo actual, si bien Margaret Thatcher fue una política consumada, no siempre sus actitudes políticas fueron las mejores. El episodio de las Islas Malvinas es probablemente un episodio negro para nuestra América, esa alianza con Chile que al Perú no le hizo ningún bien.

Quizás para un político morir con alzheimer sea una bendición, morir lentamente con la memoria en blanco si la tortura de una conciencia que los haga arrepentirse de sus actos a medio morir.

La bata japonesa



La bata japonesa es una historia de Julio Ramón Ribeyro, un escrito breve pero profundo, quizás Ribeyro fue y es el más grande de los escritores breves de América, más grande que Borges, Quiroga, Zavaleta, Rulfo y otros tantos de esa estirpe de narradores americanos.

“Alida me trajo del Japón una linda bata de seda natural, un kimono, de amplio vuelo y anchas mangas. En la primera oportunidad que estuve libre en casa me la puse y allí empezó el desastre. No había perilla de puerta o esquina de mesita donde no me quedara enganchado. Cada vez que me lavaba las manos el agua me entraba por las mangas.

El gato se dedicó a perseguirme y lanzar zarpazos a la flotante vestidura, creyendo que le estaba proponiendo un juego. Como estaba solo tuve que hacer la vajilla y cocinar y en consecuencia me salpiqué todo de detergente y en el momento de freír mi bistec estuve a punto de arder como una antorcha. Comprendí que la indumentaria, la vestimenta, es fruto y está adaptada a un modo de vida y una función. La bata japonesa era lo menos apropiado para un departamento parisién, que son muy pequeños y están atiborrados de muebles y objetos puntiagudos.

La bata japonesa es solo cómoda y funcional en una casa japonesa, que está dotada de habitaciones que sin ser grandes son austeras, donde no hay casi muebles. Ni puertas, ni perillas, ni puntas. Aparte de ellos la bata japonesa no va con quien tiene que hacerse todo en casa, sino con quien lleva una vida contemplativa, ocupado en el ocio, la meditación, la conversación, servido por diligentes mujeres y no para quien vive en una sociedad donde la mujer emancipada ha forzado al hombre a compartir los trabajos domésticos más arduos.

En suma, archivé la bata japonesa en el ropero y me puse mi vieja, desteñida y personalísima bata de paño. Muchos escritores cometen el mismo error. Atraídos por el exotismo, la moda, el lustre, dejan de lado su indumentaria natural y se revisten de la bata japonesa. Arruinan la bata, todo les sale mal, quedan disfrazados”.

Ahora que en Cajamarca se tejen dimes y diretes entre medios e instituciones. Ahora que hacemos una victimización sadomasoquista cotidiana, donde ser víctima es un ejemplo de felicidad y publicidad y donde ser victimario es otro feo ejemplo de publicidad y todos marchan en nombre de la libertad de expresión y también de difamación y de exabruptos que nadie reconoce. Ahora que no hay tolerancia a la libertad de opinión.

Ahora que gran parte de los medios se ponen una bata japonesa, difícil de usar aunque bonita, incómoda pero elegante, sería bueno reflexionar sobre el camino de la noticia. Los medios de prensa no somos jueces, solo somos entes informativos que no podemos condenar, mucho menos sentenciar. Habría que reflexionar si en verdad somos víctimas, o hacemos víctima a un pueblo deseosos de informarse y aprender. ¿Damos cultura? ¿Damos ejemplo? ¿Qué le dan los medios de comunicación a los pobladores de Cajamarca?

¿Dónde está la placa?




La madrugada del 13 de julio de este año dos delincuentes provistos con patas de cabra, desarmadores y una serie de herramientas sustrajeron una placa de bronce de 10 kilos de peso con una dimensión de 50 x 60 centímetros. Efectivos del Serenazgo sorprendieron a los ladrones cuando se disponían a retirar otra de las placas que el monumento al héroe del combate del 2 de mayo tiene en la plazuela José Gálvez Egúzquiza.

La placa en cuestión data de 1916 y es patrimonio de los cajamarquinos y simboliza la gratitud de un pueblo a uno de sus máximos héroes cajamarquinos que se inmoló antes de ver a su país poseído nuevamente por la ambición ibérica.
El Serenazgo hizo una loable labor al detener y recuperar la valiosa placa que al margen de su valor material tiene un valor histórico inmensurable. Luego de recuperar la pieza el Serenazgo entrega lo recuperado, además de los delincuentes, a la Policía Nacional, encargada de continuar con el trámite necesario para la sanción de los ladrones quienes fueron identificados como Ramiro Dilas García y Luis Alberto Gil Barreto.
Sin embargo ha pasado ya más de un mes y la plazuela José Galvez sigue mostrándose deslucida con la ausencia de la placa. La Municipalidad Provincial de Cajamarca, a través de la Subgerencia de Desarrollo, Cultura y Deporte debería solicitar formalmente la placa a la Policía Nacional del Perú y volverla ubicar en el espacio de donde fue sustraída.
El Instituto Nacional de Cultura, quien seguramente tiene un inventario del patrimonio cultural en Cajamarca también podría intervenir en la solicitud y restaurar ese vacío dejado por la codicia de quienes sustrajeron el patrimonio histórico de Cajamarca. Una vieja foto figura en el libro “De oropeles y abandonos” de la escritora Mónica Buse, foto que muestra un grupo de personas de junto al busto en los albores del siglo XX.
La labor del Serenazgo y Policía Nacional ha sido loable, sin embargo falta la intervención de la Municipalidad y del INC para concluir con la recuperación y dejar el monumento como estaba antes. A veces las cosas suelen perderse por descuido, por olvido o dejadez, por eso desde aquí queremos hacer recordar que falta un paso solamente para concluir con ese importante trabajo.
Así como se perdieron las gruesas cadenas de la plazuela de las hermanas de la caridad, ubicada frente a la iglesia del monasterio en las intersecciones de los jirones Urrelo y Amalia Puga, como se perdieron los leones de piedra que hizo Bagate y que estaban ubicados frente a la puerta del colegio San Ramón de la recoleta y desparecieron en tiempos de Emilio Horna con la famosa Alameda que hasta hoy no tiene un solo álamo sembrado.

lunes, agosto 18, 2008

El juez David




Es domingo por la noche, noche aburrida pero prometedora cuando uno se apodera del control remoto y sabe que la TV nacional emitirá los programas dominicales noticiosos de importancia, los esperados durante toda la semana, los que nos muestra los congresistas corruptos. Los que nos muestran el Perú desnudo, con sus psicópatas y sus destartalados buses estrellándose a 100 km. por hora.

“Anuncian los titulares, uno tras otro, buena hora para tomar una infusión tibia que entibie además del cuerpo el alma antes de ver correr ese velo de cáncer que se corre cada domingo, y empieza luego de un introito un reportaje. David Abanto, el juez y la denuncia que debe infundir hormigueos en los corruptos. Empieza a correr el video. Al día siguiente un diario capitalino informaría así:

La jefa de la Oficina de Control de la Magistratura (Ocma), Elcira Vásquez, sería cómplice de tráfico de influencias.
El programa Cuarto Poder difundió audios que demostrarían que favoreció a la ex decana del Colegio de Abogados de Lima (CAL) Luz Áurea Sáenz, quien postulaba el 2007 a la reelección en ese gremio y presentó un recurso de amparo al PJ para anular los resultados de los comicios que la daban como perdedora.
En ese momento, el PJ atravesaba una huelga judicial, pero extrañamente la demanda de Sáenz fue recibida y derivada al juez de turno David Abanto, quien la rechazó.
Su decisión provocó que de inmediato recibiera la llamada de Elcira Vásquez. Doctor Abanto, en mi oficina está Áurea Sáenz, quien solicita ser atendida por usted, afirmó Vásquez, pero el juez le recordó que la norma señala que se atienda al público de 8 a 9 de la mañana. Bájeme la norma. Voy a hablar con el presidente de la Corte de Lima, concluye Elcira Vásquez, según el audio”.

Termino de ver el video, mi corazón es un vendaval, nada tendría de raro probablemente, si cada domingo vemos denuncias de actos de corrupción, denuncias que ponen en vitrina la obscenidad de los congresistas y la tiranía y hasta patologías mentales de otras autoridades, pero esta vez hay algo especial en ello, el juez David Abanto se llama en realidad Jaime David, es decir es mi homónimo, lo que podría ser un hecho casual de no ser porque además es mi hermano.

No todos los días uno ve a un hermano suyo emboscando a la corrupción y denunciándola cojonudamente, menos aún si la corrupción involucra a personas de alto rango en la magistratura. David, como el rey, justo y transparente. La semilla de nuestro padre no cayó en tierra infértil.

Llamo a mi padre para preguntarle si vio el reportaje, me dice que sí y percibo en su voz ese acento silencioso del orgullo, del trabajo bienhecho y de la satisfacción paterna. Me habla de la verdad y la justicia, de los valores y de aquello que debemos cultivar para ser hombres de bien, caigo en letargo de emoción antes de que el celular consuma mi último centavo de crédito.

Desde lejos el rumor de un río me anuncia que en el Perú no todo está perdido, que muchas cosas aún pueden cambiar, que aún la verdad es posible.

viernes, agosto 15, 2008

Lo llamaban rojo




Lo llamaban rojo porque le gustaba escribir versos que hablaban de paz y a veces escribía versos verdes que hablaban de árboles y valles, de ríos ensuciados por la codicia y de las especies que desaparecían cada día.

Lo llamaban rojo porque había estudiado Filosofía y porque nunca la aprendió del todo y detestaba a Fidel y a Marx, a Mao y las secuelas de sumidero como Humala, Chavez o Evo. Porque andaba por el mundo llamando a las cosas por su nombre y enamorándose de cada chica que veía en su ventana.

A él no le gustaba discutir de política, porque creía que era perder el tiempo inútilmente, por eso prefería hablar de los poemas de Vallejo o de Neruda, de Darío o Allan Poe, Cardenal o Buesa. Tampoco le gustaba el llanto de los niños de la calle, porque en cada uno de ellos veía una flor que se marchitaba.

En alguna ocasión se peleó con un gendarme corrupto, y muchas veces lloró cuando no podía remediar las penas de la gente que él amaba. Por eso lo llamaban rojo, pero él veía a todas las cosas azules, al mundo, al patio, a los versos que escribía.

Lo llamaban rojo pero él había vivido en edificios, había viajado por otros lugares del mundo, y había escrito versos en la memoria de las calles de Miami, de Orlando, y La Florida, y se leían en España, México, Argentina y otras partes del mundo. Tenía pasaporte y le servía para trascender por las montañas donde habitó de niño cuando su padre era un minero solitario.

Pero un día los amarillos, los que no alcanzaban a mirar más allá de su minúsculo tamaño, los desterrados por el tiempo y la vergüenza, los que no pudieron publicar un solo verso en ninguna parte, los que no pudieron pintar ningún patio de azul porque no tenían patio, los que no podían soñar porque no tenían imaginación, los que no podían amar porque no tenían amor. Dijeron que era rojo.

Entonces cuando lo vieron acompañado de un amigo en algún lugar le dijeron marica, y si estuvo acompañado de una mujer le decían jugador y si estaba acompañado de su amada era saco largo y si estaba solo en alguna parte simplemente era el tipo silencioso y rojo. Pero él caminaba ignorando los susurros y seguía siendo el amante fiel de su silencio.

A veces escribía en servilletas de papel palabras de amor a alguna mujer mientras tomaba un café y otras veces escribía palabras de amor sobre las hojas caídas de la tarde.

Lo llamaban rojo porque querían que lo fuera y lo comparaban con un semáforo detenido o un tomate cultivado, con los naipes de diamantes y corazones y también con la sangre de los plebeyos, con Mao y esa gente. Lo llamaban rojo, pero él tenía un corazón y una hija que eran azules.

Lo llamaban rojo, pero cada vez que leían un verso que él había escrito solo encontraban el azul de la tinta y de su pensamiento, del cielo, del mar y de la inmensidad de los días que se suceden uno tras otros hasta develar la verdad que viene con el tiempo y con las horas.

jueves, agosto 14, 2008

Lady






Es fin de semana, la bulla de la música se extiende por el aire que nos rodea, unas sillas sobre el cemento nos acogen entre el bullicio. El Grupo Cinco canta sus temas desde la radio de un automóvil estacionado cerca de nosotros. La tarde empieza a derramarse por las calles y avenidas, los vasos de cerveza reflejan ese color amarillento y espumoso. Las risas de tanta gente, las conversaciones triviales, intrascendentes, como las bromas llenas de sarcasmos y los motes cargados de humor.

De pronto aparece ella, fina, blanca y de cabello claro, con esa mirada que empieza a inquietarme, con esa mirada endiablada y encendida y posa su mirada en mis ojos como una mariposa que vuela ansiosa hasta encontrar donde posarse. Una camiseta azul, un pantalón blanco, una gorrita oscura y unos lentes para sol sujetos en su frente.

Siempre he sido un hombre silencioso, callado, de poco hablar y esta tarde aunque cante el grupo cinco y aunque haya bebido dos cervezas no será la excepción. Ella me mira incansable con una mueca tierna, trata de averiguar el por qué de mi silencio y empieza a disparar sus indirectas que en breve tiempo se vuelven dardos directos ¿Por qué tan callado? ¿Por qué no hablas? ¿Eres soltero? Por que yo si lo soy me dice feliz.



La miro incómodo, me incomoda que me hagan preguntas tontas como el por qué de mi silencio. Mi amiga de a lado empieza a notar mi incomodidad, le dice que soy así, que eso no debe importarle. Siguen las bromas, el silencio, la risa y el grupo Cinco que esta vez canta: Ojalá que te mueras./ que se abra la tierra y te hundas en ella,/ que todos te olviden./ Ojala que te cierren las puertas del cielo,/ y que todos te olviden./ Que se llene tu alma de penas,/ y entre más te duelan, que más te lastimen… Ella me invita a sentarme a su lado con su mirada tierna y su voz de niña, con acariciando su cabello y doblando su mirada en actitud de súplica. Imposible negarse a esa mirada tan blanca, a esa mujer bella que abarca todo de calle a calle con esa mirada. Y me acerco. Siéntate Jaimito me dice mientras pone su mano sobre la mía, como si fuera una antigua conocida y empezamos a hablar y a hablar y me cuenta de sus sueños de ser cantante mientras estudia una carrera, y empieza a cantarme al oído mientras todos me miran con una mirada extraña. La música sigue ya hay varias cervezas metidas en una caja vacía que ha empezado a llenarse. La tarde también se va llenando de sombras, de conversaciones cada vez más fuertes, menos claras y el frío que hacía al inicio ya no está. Su pantalón blanco, su camiseta azul, mi pantalón de jean y una cálida casaca. La mitad de la tarde, el fin de semana, las miradas poco amigables de su hermano y su primo que me llaman Jaimito con cierto disgusto. Se llama Lady y le cuento que me gusta más escribir que hablar, me abraza y me sigue cantando al oído una canción que ya no recuerdo, pero que nadie me cantó así, al oído, con tanto amor hacía mucho tiempo.

Basura y nocturnidad




La recolección de la basura en horario nocturno ha generado opiniones divididas. Las personas que trabajan desde tempranas horas y por ello deben salir de sus casas antes de las 8 de la mañana, se veían impedidas de coincidir con el horario del carro recolector, lo que generaba serios inconvenientes para deshacerse de la basura, con el nuevo horario les es más fácil deshacerse de la basura.

La instauración del nuevo horario para la recolección de la basura ha sido una idea no tan acertada para muchos y los motivos e incomodidades son distintas. La primera es que el carro recolector no cumple el horario estrictamente, lo que impide programar un horario para deshacerse de los paquetes de basura. Otra de las incomodidades generadas por el horario nocturno es el ruido de la campanilla, que después de las once de la noche se convierte en una molestia. Si a eso se suman los ruidos de bocinas, sirenas y viejos motores, veremos que la contaminación con ruidos se incrementa y con ello el malestar generalizado.

Los horarios nocturnos han creado un problema mayor, las personas no esperan hasta determinada hora así que optan por dejar las bolsas de basura en las puertas de sus casas, con la ilusa idea de que el carro vendrá y las encontrará tal cual las dejaron y se las llevará de inmediato. Sin embargo, antes que el recolector llegan los recicladores, quienes ya han hecho un cronograma minucioso de los usos y costumbres de los ciudadanos, vacían las bolsas, examinan la basura con destreza, separan lo que les es útil y se marchan dejando la basura desperdigada.

Si no fue un reciclador quien llegó primero, lo hace antes un perro vagabundo, quien mordisquea la bolsa plástica, la rasga con habilidad y husmea en las entrañas de ese plástico negro esparciendo igualmente la basura por las veredas y calles. En ambos casos la medicina fue peor que la enfermedad.

Salir muy de noche a dejar la basura en el carro puede hasta resultar peligroso, siendo Cajamarca una ciudad con un índice delincuencial elevado y que se ha incrementado en los últimos meses no es muy recomendable andar a ciertas horas de la noche vestido con un piyama cargando una bolsa de basura persiguiendo a un carro recolector de basura que pasa apurado por la calle.

Pero a la disfuncionalidad horaria se suma la falta de aporte de los ciudadanos, las bolsas contienen igualmente pañales descartables, huesos de pollo, restos de cocina, papeles, vidrios y plásticos, es decir no hay una apropiada selección que permita facilitar una labor de reciclaje.

Quizás sería un buen aporte distribuir contenedores en algunos puntos de la ciudad para depositar vidrios, cartones y plásticos, se puede hacer a través de algunas empresas que puedan prestar los contenedores y donarlos a instituciones con fines benéficos.

El reciclaje en un momento tan crucial en que el calentamiento global se ha convertido en un problema prioritario, debe ser tomado en cuenta antes de que las consecuencias sean cada vez más insostenibles.

El problema de la basura nos compete a todos, ciudadanos, autoridades, recicladotes, dejemos la indiferencia para los buenos canes que vagabundean sin destino y sin aparente razón.

domingo, agosto 10, 2008

Pajarita de papel que un día serás halcón




Patricia Azul, mi segunda hija, cumplirá seis meses en unos días, seis meses de haber llegado a este mundo una tarde de febrero que tengo fresca en mis ojos y en mi memoria. Ha dejado de ser esa niña dormilona y ha empezado a indagar en los misterios de las cosas que están al alcance de sus manos, cada día está más inquieta y más grande.

Paty Azul ha empezado a mirar con interrogación las cosas que la rodean, a sus juguetes, a sus manos y a las líneas que hay en ellas. Me mira a los ojos y me quita los anteojos con suavidad, con preocupación como preguntándose que ojos tan extraños tengo.

A Azul le gusta que le cuente Jack y el fríjol mágico, le gusta oír la onomatopeya de Jack trepando por la planta enorme hasta llegar al cielo, cuando lo escucha deja sus balbuceos y sus ojos se abren enormes como dos estrellas fugaces que alumbran mi vida. Le gusta escuchar la caperucita y el Gato con Botas y hasta las historias que le escribo.

Yo quisiera explicarle que la vida es un tren con muchas paradas, que algunos días amanece con sol y otras veces llueve de amanecida en el alma, que nunca crea en las fronteras y que el mundo pese a todo es todavía hermoso. Que el mar es inmenso y profundo como la mirada de algunas personas y que todas las heridas sanan con el tiempo.

Yo quisiera que sepa, que al aprender a caminar siempre hay caídas pero siempre volvemos a levantarnos, que no importa lo que diga la gente sino lo que uno sienta desde el fondo del alma, que llore cuando quiera hacerlo y si es de felicidad mejor. Y que ría cada mañana cada vez que pueda y si es siempre, mejor aún.

Paty Azul ha empezado a jugar con las teclas y sus dedos pulsan letras sin parar y juega con el mouse sentada en las piernas de mamá. Está empezando ese vuelo largo que es la vida, sus alas ahora son pequeñas, las abre cada día, pajarita de papel. Pero un día volará alto desde donde pueda ver el mundo sin temores. Un día su vuelo trascenderá y volará alto como los halcones, sin miedo a caer.

Patricia Azul le ha dado razones a mi vida, le ha enseñado a mi rostro a volver a sonreír, me devolvió la fe que había perdido, la felicidad extraviada una noche de viernes en noviembre. Y un día… jugaremos a las escondidas en el patio azul de la casa, pero con la promesa de encontrarnos siempre.
Pajarita de papel que un día serás halcón, cuando no estas a mi lado te busco en el silencioso eco de mi corazón. Pajarita inquieta que juegas con esas manos pequeñas. Siempre voy a velar tus sueños desde cualquier lugar.

Yo quisiera evitar que caigas, pero es imposible, la vida esta hecha de caídas que duelen, pero es mejor cuando te levantas y eres más fuerte, yo quisiera advertirte de todo lo malo del mundo, pero serás tú quien aprenda la verdadera maldad cuando mires desde lo alto en tu vuelo infinito desde el cielo azul… azul como tu nombre.

jueves, agosto 07, 2008

Olas de tristeza




La tristeza, igual que el mar, se viene en olas, olas que llegan a nuestra playa arrastrando días aciagos, días cargados de recuerdos y de abandono, la tristeza suele pegar nuestra orilla con fuerza, con esa fuerza despiadada que es el tiempo guardado en el corazón, envejecido y seco.

Ayer por la mañana, Maritza, una amiga de inolvidable rostro me ha enviado el libro de Carlos Castañeda Burgos, ese libro que él, poeta consumado, no llegó a tener entre sus manos por que los heraldos de la muerte vinieron a buscarlo antes de que el libro se edite. (FOTO DEL LIBRO)

El libro fue editado impecablemente por la Universidad Antonio Guillermo Urrelo, es breve pero profundo, es un libro tenue pero acentuado por la fuerza de la poesía que humaniza. Imposible leerlo sin nostalgia, sin ese nudo secreto que se ajusta en la garganta cuando la pena nos embarga, más aún en estos días de tristeza.

A veces sería mejor ser una larva y habitar las profundidades de un mar lejano, o ser una fotografía irremediablemente con una sonrisa dibujada y colgar en un cuadro de la pared, donde solo nos busque el recuerdo de una mirada muy de cuando en cuando. Estos días de tristeza empiezan a descolgarse como arácnidas palabras que descienden en la noche por una red invisible de pena.

Últimamente la valeriana ya no hace efecto alguno, se hace imposible dormir sin barrer en la estancia de la vida un poco de tristeza. Esta tristeza es infatigable y nos busca y nos busca como aquellas llamadas que no se cansan y siguen sonando en el celular para decirnos cualquier cosa. A veces simplemente no hay ganas de responder a nadie, ni siquiera a la desdicha.

El libro de Juan Castañeda, que era materia inicial de esta columna antes de hablar de la tristeza, es un manojo de poemas bien logrados, empieza con versos de gran factura: La noche es donde aprendemos/ del color humano/ a beber sus amarguras y/ a compartir el/ descanso de los muertos.

Corresponde a un crítico profundizar en la estructura, en las figuras literarias en los resquicios de su técnica a la que encuentro madura y de profundas estructuras, alguien hablará de la grandeza de su obra un día, desmenuzando el talento de su vida en la osamenta de su poesía, en las conjugaciones verbales y en los gerundios de su palabra.

“Otros Poemas” se titula el compendio poético de la poesía de Juan Castañeda Burgos. Inevitable sentirse varado por esa ola de tristeza al leer sus versos, al recordar los últimos días de su agonía, las visitas de Olga y el brillo de sus lágrimas ahogando su pena.

Las olas de tristeza han venido a buscarme como cada tarde. Vanesa también se va a un viaje largo. Que ganas de ser solo una fotografía y un recuerdo en esta gris materia de la vida y de los días.

domingo, agosto 03, 2008

No todos los hombres se llaman Demóstenes



“Demóstenes (Griego
Δημοσθένης, Dêmosthénês; Atenas, 348 a.c. - Calauria, 322 a.c) fue uno de los oradores más relevantes de la historia y un importante político ateniense.
Sus dotes de oratoria constituyen la última expresión significativa de las proezas intelectuales atenienses, y permiten el acceso a los detalles de la política y la cultura de la Antigua Grecia
durante el siglo IV a.c. Demóstenes aprendió retórica mediante el estudio de los discursos de oradores anteriores. Pronunció sus primeros discursos judiciales a los veinte años de edad, cuando reclamó a sus tutores que le entregaran la totalidad de su herencia. Durante un tiempo, Demóstenes se ganó la vida como escritor profesional de discursos judiciales y como abogado, redactando textos para su uso en pleitos entre particulares”.
Conozco a un hombre que se llama Demóstenes, un hombre de verdad, de carne y hueso, maestro ilustre de la historia, estudiosos conspicuo y notable catedrático, tío por azahares del destino, pariente cercano del que aprendí muchas cosas en la vida. Uno de sus hijos lleva su nombre aunque en segunda instancia y aunque algo díscolo.
En mi infancia había conocido a un personaje animado que se llamaba Demóstenes, era un gato sabio con aires de alcurnia. Demóstenes era un personaje divertido del que además también se aprendía mucho, lo contemplaba sentado a mis seis años frente a un televisor blanco y negro marca JVC.
Con Demóstenes, el tío ilustre, jugué en mi infancia largas partidas de ajedrez donde a veces perdía y otras ganaba, fue él quien me enseñó que los caballos se movían por el centro para ganar casillas importantes y que los enroques protegían al rey como si estuviera en una fortaleza. Nuestro tablero era de cartón grueso y roto en dos partes, las piezas de caucho con algunas heridas hechas por el tiempo.
Demóstenes, cuyo hipocorístico usamos para llamarlo familiarmente, Demo, es un eximio deportista y construyó sus días entre los trajines del estudio, la investigación y la enseñanza. En sus tiempos de juventud usaba una barba coposa que le daba un aire filosófico y gustaba enamorar a las muchachas con versos aprendidos que recitaba magníficamente.
Otra des aficiones era la de cortar el pelo, un par de veces pasé por sus manos y sus tijeras, hacía de cada corte de pelo una larga ceremonia de arte, se paraba a ratos a divisar su obra para retomar luego el delicado trabajo, cada corte de pelo podía demorar dos horas, pero valía la pena la espera.Pero la vida tiene oleadas y se va llevando las horas felices y ese río continuo que es el tiempo nos condena a alejarnos lentamente, a conocer gente nueva, a cambiar de residencia y arruga nuestro hoy para convertirlo en ayer. Pero ahora me acordé de él, de ese tío ilustre y me puse a pensar en ello, en que no todos los hombres buenos de la vida se llaman como él, Demóstenes.

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