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domingo, abril 29, 2007

Chin Chin… Don Alamiro.






Los antiguos romanos fueron los inventores de ese acto ceremonial que es juntar los vasos mientras se brinda, el significado es simple cuando uno bebe se prueba, se huele se ve, se toca, pero faltaba la presencia de uno de los sentidos en ese acto, faltaba la presencia del oído, esa ausencia fue reemplazada con ese juntar de copas o vasos, los vasos al unirse producen un sonido, cuya onomatopeya es equivalente a chin chin, entonces uno bebe con los cinco sentidos. Poniendo los cinco sentidos y a veces hasta perderlos totalmente.

Una reunión de trabajo nos convocó a un grupo extenso de compañeros a recibir unas charlas. Uno de los conferencistas era un periodista de vieja estirpe, lúcido hombre de letras a quien he seguido con admiración en su vasta trayectoria. Don Alamiro Villanueva.

Cuando yo era aún un niño lo veía en televisión, era el rostro que identificaba a la televisión de aquel entonces, era el rostro de la noticia. En ese entonces alguna vez lo encontré en la calle y me parecía una estrella lejana, inalcanzable. Cuando uno se acostumbra a ver a alguien siempre en la televisión es extraño verlo caminando por la calle, siempre idealizamos a lo que admiramos.

Esta vez lo tenía frente a mí, su conferencia fue magistral y amena, me sorprendió su sapiencia y su don de gentes. El auditorio participaba y la agilidad de su charla hacía entretenido el mínimo detalle. Definitivamente no en vano fue el decano del colegio de periodistas y uno de los periodistas cajamarquinos más representativos. Se ganó los aplausos de un público que quedó fascinado ante el conocimiento de don Alamiro.

Cuando concluyó su exposición hubo que hacer cola para felicitar esa brillante participación. Al llegar hasta él antes de que le dijera palabra alguna me tendió la mano y me felicitó. Mi extrañeza fue abrumadora, aquel señor me estaba diciendo que leía esta columna, que la apreciaba y que la disfrutaba. Viniendo de un maestro de esa talla no pude más que sentirme feliz y agradecido.

Luego de ello vino el almuerzo y unas cervezas. Don Alamiro se acercó y brindamos como antiguos romanos, los vasos se juntaron en ese característico e inconfundible chin chin. Nunca imaginé que un día brindaría con el señor de la tele, con ese hombre que salía diariamente a narrar las noticias tras la pantalla de un televisor pequeño y de blanco y negro. Y es que tal vez su rostro está vinculado a mi niñez, a mis regresos de escuela y el café caliente esperándome en la mesa, al abrazo tierno de mi madre esperándome en casa, a mi pequeño televisor de 14 pulgadas y en blanco y negro. Al rostro de don Alamiro empezando la historia de la televisión en Cajamarca. A todas esas cosas que por más que las evoque nunca han de regresar, por que la vida se va y no vuelve, porque la vida es un río que nunca regresa.

Chin chin y sus ojos brillan cargados de nostalgia y experiencia, vuelve a abrazarme y a felicitar las cosas que aquí se escriben, luego cruza el jardín hasta perderse en un tumulto desigual de colores y distancias. Yo me quedo pensando que hoy ha sido un buen día.

jueves, abril 26, 2007

A veces tengo miedo de incumplir con mi palabra y no morir de viejo





Jaime Javier, mi hijo, tenía tres años cuando lo llevé por primera vez al cementerio. Lo cargaba en mis hombros cuando entramos a ese recinto apacible lleno de silencio y vacío de vida. Jaime miraba sorprendido ese cúmulo de efigies y cruces, los rectángulos horizontales de blanco y negro le sugirieron un conjunto de tortas consecutivas. Esa fue su pregunta ¿Por qué hay tantas tortas papito? Me preguntó. Tuve que explicarle que no eran tortas, que eran tumbas y que bajo cada una de ellas descansaban los restos de una persona. Me pidió que lo baje de mis hombros y empezó a examinar una a una cada tumba, con detenimiento, sin temores, sin entender mucho pero con mucha curiosidad sobre tan nuevo hallazgo.

Miraba con cautela los altos crucifijos y los ángeles de mármol y cemento en actitudes de súplica. De pronto su rostro cambió a una forma distinta, como si una pena infinita se habría apoderado de su nobleza. Papá, dijo casi en silencio, ¿Tú también morirás un día? Preguntó con temor, como intuyendo una respuesta que le dolería. Le respondí con la verdad, que también algún día tendría que morir, que nacemos para morir un día, que no hay seres eternos, que nacemos, crecemos, envejecemos y morimos, que es un ciclo de vida que tenemos que cumplir. Que Dios lo había establecido así. Nunca vi tanta tristeza en su mirada.

Con las manos en el bolsillo, mientras dibujaba círculos con su pie sobre la tierra me hizo una propuesta que nunca he podido olvidar. -Ya sé -, me dijo emocionado, como si un chispazo de novedad le hubiera concedido la vida. – Por qué no le decimos a Diosito que nacemos, crecemos, nos hacemos viejitos y de nuevo niños y crecemos y así… y nunca morimos.

Lo abracé en silencio y apacigüé su pena con un beso, le dije que Dios ya había establecido las cosas y que nada iba a cambiar ese sistema de vida. Le dije que faltaban muchos años para que me haga viejo y que muera. Que no había que preocuparse ahora por eso. Y empezamos a caminar en medio de ese otoño frío que nos arrastraba como hojas secas de la tarde.

Poco tiempo después me lo arrebataron. Han pasado cuatro años que no hemos podido volver a hablar de Dios ni de las propuestas que podríamos hacer. Ese fue el último otoño que conversamos y que nos dijimos que nos queríamos más allá de la muerte y de la distancia.

Cada vez que recorro los pasillos de los juzgados en busca de un expediente que me devuelva a mi hijo me deprimo, reniego y tengo ganas de convertirme en Calixto Garmendia, ese personaje del cuento de Ciro Alegría, y deslizarme en la oscuridad de la noche con los bolsillos llenos de piedras y lanzarlas a las tejas de los despachos y desquitarme de las horas que me han hecho perder lejos de mi hijo. Mientras tanto los jueces piden aumento al Estado y hablan de honestidad. Yo ya no sé que pensar.

A veces tengo miedo de incumplir con mi palabra y no morir de viejo, es que con la muerte uno nunca sabe, la vida es tan frágil. Y tengo miedo de no poder volver a ver a mi hijo nunca más, por lo menos en este mundo. Entonces me deprimo y lloro, como ahora, como esta tarde que lo extraño tanto…

domingo, abril 22, 2007

No le cuentes nunca que lloré por ella entre tus manos




Dos de la mañana en un lugar casi secreteo de la ciudad, el humo de los cigarros se diluye junto al frío de la madrugada que ha llegado con sus grandes pasos a acomodarse en nuestra mesa, dos escritores de novel fama se han quedado tumbados entre las tablas húmedas de la vieja mesa de madera. Tres más discuten sobre el romanticismo contemporáneo, otro discute apasionadamente con su vaso y su soledad.

Siempre me han sorprendido esas reuniones cálidamente humanas donde las servilletas acaban llenas de versos que luego son olvidados y donde además de beber esencias y añejos sabores se beben lágrimas como un elixir que sale del alma y acaba en los labios en un ciclo silenciado a gritos.

Dentro de toda esa pléyade de silencios y carcajadas se encontraba el poeta mayor, de blanca cabellera y profunda mirada, emocionado festejaba sus versos en el papel de la nada. Cantaba la armonía de su alma, sus conversaciones con Haya de la Torre, Los consejos que Antenor Orrego le daba, la embriaguez casi perpetua de un hombre bueno como Bryce y la altura incomprendida de Vargas Llosa, el siempre incomprendido Verástegui y la pulcritud de Gonzáles Vigil, sus amigos de tertulia y de angustia, de lejanas horas y de silencios que a fuerza de rodar se hicieron palabras diluyéndose en ese río inevitable de las horas, hasta acabar muertas en el ruido hostil de alguna imprenta.

La pena del poeta empieza a deslizarse por las mejillas de ese rostro pensativo, sus recuerdos han venido a buscarlo y sus angustias lo han traicionado. Sus lágrimas ruedan por su rostro. Recordar viejos amores es un oficio triste. Ha recordado un viejo amor que esta noche está ausente, un amor que quizás nunca ha de acomodarse en el cobijo de ese corazón cálido que a veces desiste de la vida, un amor que esa noche pronuncia de sus labios húmedamente secos que el wisky ha desflorado para gestar la pena y la palabra, el verso inacabado por un silencio que lo traiciona pero que logra vencer.

Pronuncia el nombre de ella, de esa musa que a esa hora debe dormir en míticas murallas de poesía, porque el agua siempre busca el agua y la tierra se adhiere a la vida como un insecto nocturno a la luz que busca, aunque sea débil. El poeta pronuncia ese nombre como un grito de auxilio y sus ojos se derraman en un río incontenible de llanto. Me deprimo de ver cuan harto puede llorar un hombre por amor, los hombres siempre lloramos por amor, porque el amor aunque no lo queramos es humanamente trágico, y nacemos y vivimos y morimos en instantes largos o cortos de llanto.
El poeta toma mis manos y las acerca a su rostro como una careta que le va cambiar el dolor o que va a ocultar su pena del resto de poetas que hablan ahora de los diálogos de Platón y de los pesares de Vallejo.

El poeta humedece mis manos con su llanto tan humano. No le cuentes nunca que lloré por ella entre tus manos. Me pide con la inquietud de un niño que ha hecho una travesura. Me conmuevo tanto… Y lo abrazo entrañablemente, un abrazo largo, para siempre. Un abrazo como el que hubiera dado Pedro a Jesucristo, sin negaciones posteriores ni cantos de gallos.

Cuando canta el gallo ha llegado la mañana, una mesa vacía cobija las últimas angustias ya de nadie.

jueves, abril 19, 2007

Víctor Jara: La voz silenciada por la barbarie




Nació el 28 de septiembre de 1932 Chile, en un pequeño poblado llamado La Quiriquina, situado a 20 kilómetros de Chillán Viejo. Fue el menor de seis hermanos nacidos en el seno de una familia campesina. Su padre, Manuel, fue inquilino de una hacienda cercana. Su madre, Amanda, fue lavandera y cantante popular. Su infancia transcurrió en un pobre y viejo caserío de dicha localidad. Desde niño, Víctor tuvo alma de músico. Su madre, que cantaba, tocaba el piano y era una creadora innata, le enseñó sus primeros cantos. Tras ser abandonados por el padre, Víctor se trasladó a Santiago con su madre y sus hermanos, y en un cité de la población Los Nogales pasó sus años de adolescente.
En 1957, Víctor Jara ingresó a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, para estudiar actuación .La expresión a través de la palabra y el gesto era una veta que Víctor desarrollaría en forma paralela al canto. Por esos años conoció a Violeta Parra, quien lo incitó a seguir cantando, y no sólo le enseñó varias de sus canciones, sino que además le pidió opinión sobre sus propias creaciones. Víctor repitió después este ejercicio con las generaciones de músicos que aprendieron de su canto. Durante la década que comenzó en 1960, trabajó componiendo y cantando. Además, fue director teatral, investigador del folclore y de los instrumentos indígenas, actor, dramaturgo y libretista.

Pese a su importante trayectoria en el teatro, fue sin duda en la composición y el canto donde Víctor Jara obtuvo el más alto de los reconocimientos. Siguiendo la influencia de Violeta Parra, quien lo impresionó profundamente, él explotó la veta del canto folclórico y popular, homenajeando a los hombres de su tierra. Fue uno de los fundadores y el más alto exponente del movimiento de la Nueva Canción Chilena, en el que se consagró la canción militante. Víctor compartió esta nueva expresión del canto popular con grupos como Inti Illimani, Quilapayún, los Parra y otros. Siendo militante de las Juventudes Comunistas, en 1970 Jara participó activamente en la campaña presidencial de Salvador Allende, realizando recitales por todo el país.

Las composiciones que creó en esta época, como El Manifiesto y La Plegaria de un Labrador, dieron cuenta del compromiso del artista con los movimientos sociales y los gérmenes revolucionarios que nacieron en ese período.

Tras el triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de 1970, Víctor asumió un rol preponderante en el desarrollo cultural y político del país. Se le otorgó el cargo de embajador cultural del gobierno de la Unidad Popular, que desempeñó desde 1971 hasta su muerte.
Tras su regreso a Chile, dirigió el homenaje que se le hizo al poeta Pablo Neruda luego de recibir el Premio Nobel de Literatura. El día 11 de septiembre de 1973, durante el golpe militar, Víctor Jara fue detenido junto a un grupo de profesores y alumnos que se encontraban en la Universidad Técnica del Estado. Luego de su aprehensión, fue trasladado al Estadio Chile. En 1990 la Comisión Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile. Sus restos descansan en el Cementerio General.

Una matanza es el resultado turbio de las armas que se siembran, de las políticas que olvidaron la esencia de la humanidad.




Una nueva matanza enluta a Estados Unidos, tras el asesinato al menos de 32 estudiantes y 29 heridos más. El hecho que ha conmocionado al país ocurrió en la Universidad Virginia Tech, en Blacksburg, Virginia. La noticia dio la vuelta al mundo en instantes y finalmente se corroboró la tragedia.

El mundo entero estuvo siguiendo los hechos por televisión, Internet, periódicos y todo tipo de medios informativos. Las preguntas surgen de inmediato ¿Qué provocó tal acontecimiento? ¿Por qué otra vez en Estados Unidos sucede un crimen colectivo? Muchas teorías brotan. No es casual que actos de violencia se repitan en el país más agresivo del mundo, donde se ha hecho de la violencia una bandera y una forma de vida.

Las dos últimas décadas Estados Unidos está en guerra y tal vez de la centuria anterior son más las décadas que ésta potencia estuvo en actos bélicos que las décadas que estuvo en paz. Para Norteamérica se ha convertido en una pasión estar en permanentes entrenamientos a miles de soldados y en simulacros constantes. Ha demostrado que es una nación prepotente e invasora que asesina sin piedad a hombres inermes, mujeres y niños en oriente con el pretexto de una paz perpetua, con el pretexto de combatir el terrorismo que ellos gestan en naciones lejanas que nosotros a veces ni siquiera imaginamos. Asesina a gobernantes bajo argucias legales que ellos plantean como válidas sabiendo que son patrañas políticas que algún día la historia juzgará.

Norteamérica instauró un gobierno de miedo en el mundo, un gobierno de poder bélico invasor capaz de amedrentar a naciones enteras. Hoy que una tragedia condenable desde todo punto de vista le toca nuevamente, su presidente se rasga las vestiduras y se da golpes de pecho. Bush olvida que los jóvenes de su país son los hijos del miedo y del terror, son el cultivo equivocado de las políticas armamentistas que él mismo ha sembrado, son los hijos aterrados y asustados por políticas viles que nunca debieron pensarse, mucho menos implantarse.

Como peruanos deploramos este tipo de hechos, como humanos nos entristece esta tragedia, y el hecho de que un peruano haya sido victimado en esta masacre es un hecho que nos entristece doblemente. Pero sería bueno que los gobiernos reflexionen sobre las políticas que se aplican y que se siembran, de ellas dependerá lo que se cultive mañana.
El trigo siempre dará trigo y las manzanas siempre darán manzanas, la hierba siempre hierba y el agua unida a la harina siempre panes blancos. No podemos cosechar paz en un mundo que siembra armas y que se jacta de ser un país de estrategias, estrategias que sirven para matar, invadir, sembrar lagos de llanto y de pena. Sólo cultivaremos lo que sembramos. Las armas nunca engendrarán la paz.

ERNESTO CARDENAL: Los silencios quebrados.



La de Ernesto Cardenal es una vida exagerada. Extrema en la renuncia. Renuncia a una juventud burguesa, pero bohemia en la terrible Managua del dictador Somoza. A su país, durante los años que pasó en un monasterio trapense de Estados Unidos. A la literatura, incompatible, le dijeron, con la vida contemplativa. A la revolución sandinista aunque él siga empeñado en que todavía es posible el reino de Dios en la tierra y por mucho que reconozca que Nicaragua aún está pagando los desmanes del Gobierno de Daniel Ortega.
Renuncia, la más dolorosa, a las mujeres que, por cierto, debían ser guapas y delgadas si querían interesar al joven escritor Cardenal. "Y así sería ahora si tuviera que estar todavía escogiendo... Pero Dios me estaba buscando para otra cosa aunque yo tardara en darme cuenta...". Tanto que en cada amor, y tuvo muchos, Cardenal preguntaba y Dios o la casualidad o lo que cada uno quiera entender respondía metódicamente que no, con signos diversos. Que no, en un burdel "ocurrió algo, ya no me acuerdo qué fue y mi propósito se frustró. Dios me quitó las putas en París, la ciudad estaba pasando una época de puritanismo y justo cuando yo llegué las autoridades habían tenido éxito en eliminar a todas las prostitutas en las calles". Que no, por una serie de coincidencias, malentendidos y desencuentros en cada noviazgo, que Cardenal siempre achacó a la Providencia. Que no, en todos y cada uno hasta que llegó Ileana, y nunca estuvo tan cerca Cardenal del matrimonio, tan cerca que pidió una señal definitiva, y la tuvo.
No una señal mística de las que imaginamos al uso, pero sí definitiva de puro prosaica. Ileana se descubrió una alergia pertinaz al pretendiente. Una alergia física que se le desataba hasta con un beso. Tan puramente física que, a lo mejor precisamente por eso, terminó de convencer a Cardenal, que cogió un avión y se instaló en el monasterio de Gethsemani, en Kentucky, al lado de su maestro Thomas Merton. Tenía 32 años, era poeta, escultor y licenciado en Filosofía y Letras y había pasado largas temporadas en Nueva York y Europa. No conocía lo que le esperaba, pero sí, muy bien, lo que dejaba. De todas estas renuncias, o ganancias, y de las que vinieron después habla Cardenal a los 74 años en la primera parte de unas memorias, publicadas por Seix Barral y que ha titulado Vida perdida. "El que pierda su vida por mí, la salvará", cuenta San Lucas que dijo Jesucristo.
¿Así ha sido?: "Todo puede verse de dos maneras. `El que quiere salvar su vida la perderá y el que pierde su vida por mí la ganará', dice efectivamente el Evangelio. Quise conservarla durante todo el tiempo que duró la lucha entre Dios y las mujeres y ahora me doy cuenta de que fue una parte de mi vida perdida. Dios me perseguía, no era yo quien le buscaba a Él. Después, al entregarla, la gané. Pero sacrificando el amor humano".
No fue ése el único sacrificio, pero sí el principal. En otro tiempo y en otras circunstancias, o eso imagina ahora Cardenal, habría podido encontrar la manera de llegar al misticismo sin que se estorbaran Dios y una mujer. "Entonces no fue así. La mayor renuncia fue a lo afectivo, a lo erótico, a lo sexual. Hubo otras, pero no tan importantes para mí. Resultó muy doloroso dejar mi país, yo siempre he estado obsesionado por los lagos de Nicaragua y vivir en un monasterio de Estados Unidos me condenaba a no volver a verlos. Pero ya lo he dicho, lo que uno le entrega a Dios, Dios se lo devuelve. Después, y a través de caminos extraños, salí de allí y fundé una pequeña comunidad justamente en un lago de Nicaragua".
Otro factor humano, se habla más de Cardenal, de lo que dice y lo que hace, que de su obra, por mucho que el Cardenal escritor haya estado alguna vez cerca del Nobel con una obra poética tan original como la que agrupa Oración por Marilyn Monroe y otros poemas, Cántico Cósmico o Telescopio en la noche oscura.

Cantinflas: El humor más puro del mundo



A alguien se le ocurrió rescatar este discurso, pronunciado hace 40 años por el extraordinario Mario Moreno “Cantinflas”, supuestamente ante la Organización de Naciones Unidas, en una película en la cual él hacía el papel de embajador (Su Excelencia), aquí un fragmento.

"Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados.
Sin embargo, sé que a pesar de la insignificancia de mi país que no tiene poderío militar, ni político, ni económico ni mucho menos atómico, todos ustedes esperan con interés mis palabras ya que de mi voto depende el triunfo de los Verdes o de los Colorados.
Señores Representantes:
Estamos pasando un momento crucial en que la humanidad se enfrenta a la misma humanidad.
Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo.
La opinión mundial está tan profundamente dividida en dos bandos aparentemente irreconciliables, que dado el singular caso, que queda en sólo un voto.
El voto de un país débil y pequeño pueda hacer que la balanza se cargue de un lado o se cargue de otro lado.
Estamos, como quien dice, ante una gran báscula: por un platillo ocupado por los Verdes y con otro platillo ocupado por los Colorados.
Y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza.
¡Háganme el favor!.…
¿No creen ustedes que es mucha responsabilidad para un solo ciudadano? No considero justo que la mitad de la humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.
El que les habla, su amigo... yo... no votaré por ninguno de los dos bandos (voces de protesta).
Y yo no votaré por ninguno de los dos bandos debido a tres razones:
Primera, porque, repito que no se sería justo que el sólo voto de un representante, que a lo mejor está enfermo del hígado, decidiera el destino de cien naciones;
Segunda, estoy convencido de que los procedimientos, repito, recalco, los procedimientos de los Colorados son desastrosos (voces de protesta de parte de los Colorados);
¡Y Tercera!.. Porque los procedimientos de los Verdes tampoco son de lo más bondadoso que digamos (ahora protestan los Verdes).
Y si no se callan ya yo no sigo, y se van a quedar con la sensación de saber lo que tenía que decirles.

Osho nos habla del amor



Preguntas: "¿Qué es amor?" Es una profunda necesidad de ser uno con el todo, una profunda necesidad de disolver en una unidad el tú y el yo. El amor es así porque estamos separados de nuestra propia fuente. De esa separación surge el deseo de volver al Todo y de unificarse con El. "
Tu ego se ha convertido en una barrera entre tú y tu tierra: el Todo. El hombre se asfixia, no puede respirar, ha perdido sus raíces. Ya no es alimentado. El amor es un deseo de nutrición; el amor es enraizarse en la existencia.El amor en uno mismo es valioso: no tiene ningún propósito, no tiene ningún fin. Tiene una inmensa significación; una gran alegría; un éxtasis en sí mismo, pero estos no son fines. El amor no es un negocio donde importan los propósitos, las metas. Siempre hay una cierta locura en el amor.... El amor no tiene razón alguna. Simplemente puedes decir : "No sé . Todo lo que sé es que amar es experimentar el espacio más hermosos dentro de uno mismo." Pero eso no es un propósito. Ese espacio no es mental. Ese espacio no puede ser convertido en una comodidad. Este espacie es como un capullo de rosa con una gota de rocío sobre sí brillando como una perla. Y con la primera brisa de la mañana y al sol, el capullo está bailando. El amor es la danza de tu vida.
El amor es una flor muy frágil. Tiene que ser protegido, tiene que ser reforzado, tiene que ser regado; sólo entonces se fortalece.
Ama como algo natural, tal y como respiras. Y cuando ames a alguien, no empieces a exigir; si no desde el principio mismo estarás cerrando las puertas. No tengas ninguna expectativa. Si algo aparece en tu camino, siente gratitud. Si nada viene, no es necesario que venga, no lo necesitas, no puedes mantener esa expectativa.
El amor no es un negocio, así que deja de tratarlo como tal. Sino, malograrás tu vida, el amor y todo lo que hay de hermoso en ello, porque todo lo que es bello no es en absoluto negociable. El negocio es la cosa más fea del mundo, un mal necesario. Pero la existencia no sabe acerca de negocios. Los árboles florecen, no es un negocio; las estrellas brillan, no es un negocio y no tienes que pagar por ello y nadie te exige nada. Un pájaro viene y se posa en tu puerta, te canta una canción y no te pide un certificado o algo así. Ha cantado su canción y luego, muy contento se va volando, sin dejar huellas. Así es como el amor crece. Da y no esperes a ver cuánto puedes conseguir.
Quiero que sepas que el amor llega de improviso. No como una consecuencia de algún esfuerzo de tu parte, sino como un regalo de la naturaleza. En ese momento no lo hubieras aceptado si hubieses estado preocupado porque algún día, de pronto, pudiera terminar. Así como viene se va. Pero no hay necesidad de preocuparse, porque si una flor se ha desvanecido, otras flores llegarán. Las flores siempre seguirán naciendo, pero no te aferres a una flor, de lo contrario, pronto te encontrarás aferrado a una flor muerta. Y esa es la realidad: la gente se aferra a un amor muerto, que alguna vez estuvo vivo.
...cuando dos personas maduras están enamoradas, ocurre una de las más grandes paradojas de la vida, uno de los fenómenos más bellos: están juntos y sin embargo tremendamente solos; están tan unidos que casi son uno. Pero su unión no destruye su individualidad, de hecho, la realza: se vuelven más individuos. Dos personas maduras enamoradas se ayudan mutuamente a ser más libres.

miércoles, abril 11, 2007

De un nuevo Centro comercial en Cajamarca, de unos libros robados y de unas heridas que empiezan a cerrarse



Una nueva tienda comercial se ha instalado en Cajamarca, una tienda bien abastecida que hizo su inauguración hace un par de semanas. Como todo centro comercial prometía grandes ofertas por su apertura, precios competitivos y productos de calidad insuperable. Cuando la tienda abrió no solo tenía lo que había ofrecido sino que por añadidura, cosa a la que nunca se comprometió, había traído a las más bellas anfitrionas que alguna vez vi en Cajamarca. El sólo hecho de ver a ese par de beldades justificaba la espera de varios días.

El sistema de ventas es el común y corriente en la actualidad, se compra al contado o a crédito, para comprar a crédito obviamente se debe poseer una tarjeta del centro comercial, tarjeta que ha sido evaluada para su entrega contando con algunos requisitos básicos. Luego de ello sólo basta con firmar y el producto es entregado de inmediato. Demás está decir que los precios de los productos que ofertan son bastante económicos y hasta sorprendentes.

De la tienda esta se dicen muchas cosas, una de ella, por ejemplo es que no pertenece a capitales peruanos sino que pertenece a capitales extranjeros, peor aún, pertenecería a capitales chilenos, país al que desde niños nos enseñaron a odiar sin reparo por la guerra del pacífico y esa triste historia de abusos y de heridas abiertas que nunca han dejado de sangrar por las políticas educativas que hemos tenido o simplemente por que desquiciados como el candidato que se hacía llamar nacionalista en las últimas elecciones se encargan de abrir con frecuencia.

La tienda otorga tarjetas con ciertas precauciones como es lógico en cualquier entidad que brinda sistemas crediticios, pero no hizo tanto barullo como sucede en el Perú cuando uno quiere comprar una modesta licuadora a crédito. No pidió recibo de agua, ni de luz ni teléfono, tampoco una copia de DNI ni el nombre de tres personas que puedan opinar sobre el candidato al crédito, tampoco garante con una boleta que cubra cierto monto. Se mostró como una tienda comercial que confía en sus clientes y que es displicente a tanto papeleo al que ya nos hemos acostumbrado.

No he podido evitar el sorprenderme. Será que entre peruanos tenemos una fama tan mala que ya no confiamos en nosotros. Si nos venden algo barato, intuimos que el producto debe estar fallado, o es una marca ordinaria, si nos dan un crédito básico es porque luego nos van a sacar los ojos. Estamos concientizados equivocadamente. Tenemos una actitud perdedora que nos minimiza. Nuestros centros comerciales nos han acostumbrado a otorgar un crédito previo estudio de nuestra vida entera, una vasta biografía, antecedentes, amigos, costumbres, ingresos, como si uno cuando fuese a comprar a una licuadora en dos partes estuviese pidiendo la mano de la hija del comerciante. Por eso me ha parecido tan nueva la simpleza de esta tienda en Cajamarca. Definitivamente es una estrategia que le dará buenos y malos resultados.

La empresa chilena está brindando un mejor servicio que sus competidoras peruanas y esto nada tiene que ver con nacionalismos intolerantes. El gobierno chileno anunció su compromiso de devolver los libros que fueron robados en esa guerra donde perdimos todos las batallas excepto, por su puesto, la de San Pablo, viejas heridas empiezan a cerrase y esta vez esperemos que sea para siempre. Que sea el tránsito a una nueva era y que lo festejemos con un peruanísimo Pisco.

domingo, abril 08, 2007

De fútbol, goles, de las conquistas de Manco y de los embustes de Pizarro



Era el año 1982, yo cursaba mi segundo grado de primaria. En la casa un televisor grande a colores era el centro de la atención para ver el mundial que ese año se jugaba. Perú estaba entre los países que habían clasificado. La fiebre mundialista era notable, álbumes con figuritas alusivas al mundial, camisetas, gorras, posters con las fotos de Franco Navarro, Cueto, La Rosa, Velásquez, Quiroga, Duarte y otros más. Hasta una serie animada con Naranjito, la mascota del mundial.

En la escuela, los profesores daban asueto los días que jugaba Perú y todos por las calles caminaban con sus rostros felices, esperanzados en que Perú podía alcanzar un puesto de prestigio. No sé con exactitud cuánto duró el sueño, pero sí recuerdo con claridad que ese televisor JVC Nivico me mostró la goleada que Polonia nos propinó por cuatro goles a uno. Eso fue todo. Al día siguiente retornamos al salón de clases, todos tenían las miradas tristes y el profesor no quería que se vuelva a hablar del tema.

Desde entonces nunca más volvimos a ningún mundial, todas las presentaciones fueron desastrosas y al final las ecuaciones matemáticas decían que si todos los equipos perdían y Perú ganaba por veinte a cero a Brasil podíamos clasificar. Una especie de rencor secreto se impregnó en nuestras vidas, al ver las derrotas una y otra vez todo el tiempo, una y otra vez. Hasta que hace unos días después de tantos años una selección de jóvenes clasificó sin mucho aspaviento. Clasificó y nos devolvió esa alegría que ya casi habíamos olvidado. Volvimos a tener la esperanza, renació en nosotros el grito largo de Perú. Y de gol.

Los autores de esa clasificación son un grupo de muchachos humildes que se jugaron las ilusiones y el futuro en cada partido, con entrega verdadera y pundonor. Un grupo de jóvenes gloriosos que nada tienen que ver con los embusteros de la selección de mayores, aquellos que por presumir nos han condenado al negro sótano del olvido en cada mundial.

Pizarro no pudo hacer en Perú los goles que hace en Alemania. Para eso llegó Manco. Para demostrar a Pizarro que las conquistas se las hacen con un perfil bajo y sobretodo con una humildad digna de un conquistador de verdad. Manco se ha convertido en el jugador más importante de América en su categoría, tiene un apellido que evoca al imperio de Manco Cápac. Y no es un blanquito como Pizarro, porque el linaje de Manco es imperial.

Que los jóvenes que le dieron lustre al nombre de Perú sean recompensados como se merecen de verdad, que el tiempo les borre las fronteras y que sean vitoreados en otras distancias. Que no se los mezcle con la selección de mayores porque se contaminarían y acabarían conociendo a las cabareteras limeñas y celebrando antes y después de cada triunfo o derrota en una cantina.

Después de tantos años el fútbol del Perú se ha reconciliado con su hinchada, y nos ha devuelto esa alegría perdida. Nos ha quitado esa etiqueta de perdedores que otros nos habían puesto y nos han devuelto la esperanza.

viernes, abril 06, 2007

Jesús es verbo no Sustantivo






Jesús es acción, amar. No un nombre solamente. A continuación la letra de la famosa canción de Ricardo Arjona en estos días que tanto precisa la reflexión.

Ayer, Jesús afinó mi guitarra y agudizó mis sentidos, me inspiró. Papel y lápiz en mano apunto la canción y me negué a escribir, porque hablar y escribir sobre Jesús es redundar, sería mejor hablar. Luego, algo me dijo que la única forma de no redundar es decir la verdad, decir que a Jesús le gusta que actuemos, no que hablemos, decir que Jesús es más que cinco letras formando un nombre; Decir que Jesús es Verbo, no Sustantivo.



Jesús es más que una simple y llana teoría, ¿qué haces, hermano, leyendo la Biblia todo el día? Lo que ahí está escrito se resume en amor, vamos, ven, practícalo, que Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.
Jesús es más que un templo de lujo con tendencia barroca, él sabe que total a la larga esto no es más que roca. La iglesia se lleva en el alma y en los actos, no se te olvide que Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.



Jesús es más que un grupo de señoras de muy negra conciencia que pretenden ganarse el cielo con club de beneficencia. Si quieres tú ser miembro activo tendrás que presentar a la directiva, tu cuenta de ahorros en Suiza y vínculos oficiales.



Jesús es más que persignarse, hincarse y hacer de esto alarde, él sabe que quizá por dentro la conciencia les arde. Jesús es más que una flor en el altar salvadora de pecados, Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.



Jesús convertirá en hechos todos sus sermones, "que si tomas café es pecado" dicen los mormones. Tienen tan poco que hacer que andan inventando cada cosa, Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.



Jesús no entiende por qué en el culto lo aplauden, hablan de él sabiendo que el diezmo es un fraude. A Jesús le da asco el pastor que se hace rico con la fe, Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.



En mi barrio la más religiosa era doña Carlota, hablaba del amor al prójimo y me ponchó cien pelotas. Desde chico fui aprendiendo que la religión no es más que un método con el título "prohibido pensar, que ya todo está escrito".



Me bautizaron cuando tenía dos meses, y a mí no me avisaron, hubo fiesta, piñatas, y a mí ni me preguntaron. Bautízame tú, Jesús, por favor y así, entre amigos. Sé que odias el protocolo, hermano mío.
Señores, no dividan la fe, las fronteras son para los países, en este mundo hay más religiones que niños felices. Jesús dijo: "Me haré invisible para que todos mis hermanos dejen tanto de hablar sobre mí y se tiendan la mano".



Jesús es el mejor testigo del amor que le profeso, tengo la conciencia tranquila, por eso no me confieso. Rezando dos padrenuestros el asesino no revive a su muerto, Jesús, hermano mío, es verbo, no sustantivo.



Jesús, no bajes a la tierra, quédate allá arriba, todos los que han pensado como tú ya están boca arriba, olvidados en algún cementerio, equipaje sus ide-ales, murieron con la sonrisa en los labios porque fueron verbo y no... sustantivo.

Fransiles Gallardo: El poeta andino del agreste amor




El Libro: Título: “Ventisca tus (des) amor” género: Lírico, 96 páginas, formato Standard, Ed. Arteidea editores, prólogo de Bethoven Medina Sánchez, octubre de 2004, 84 páginas.

A decir de Ángel Gavidia “Veo en la poesía de Fransiles Gallardo la sabiduría de los grandes tejedores andino: hilvanando nostalgias, forasteros sentires, pasiones desbordadas con los policromos y agrestes referentes de su geografía espiritual, Gallardo logra retrotraer un pueblo y con él, un sentimiento, un modo de ver la vida, una particularísima forma de cantar”

(fragmento)
Nuestro hijo será un construido poema de medianoche/ tendrá en su piel los ardores de ese anochecer/ y sus ojos tuyos guardarán mi ternura de ese amanecer/ tendrá su rizada cabellera y mi frente amplia/ llorará con tus lágrimas y reirá con mis carcajadas/ Caminará de mi mano y besará tu frente/ te cuidará de los hombres y te protegerá de la vida.


FRANSILES GALLARDO, nació a orillas del Jequetepeque, en Magdalena; provincia y departamento de Cajamarca.
Ingeniero Civil Colegiado, graduado en la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Cajamarca; con estudios de post grado en la Universidad Nacional Mayor de san Marcos y la Universidad Nacional de Ingeniería (Lima).
Como Ingeniero Civil; es uno de los primeros “Basurólogos” del país. Residente de los Rellenos Sanitarios de Villa El Salvador y Chillón (Lima); por la Municipalidad de Lima Metropolitana. Su trabajo le valió un reportaje en la revista SI de César Hildebrandt (1988).
Se ha desempeñado como Residente, Gerente de Proyectos y Obras, Gerente de Operaciones y Director de Desarrollo Urbano.
Como Consultor de Impacto Ambiental; ha recorrido casi todo el país, no oficial. Sobre sus experiencias está escribiendo “Ojotas de viajero”.
Como Poeta: Integró el Grupo Literario Raíz Cúbica, con Bethoven Medina, Manuel Alcalde, Darío Estrada y Angel Gaviria.
Ganador del Premio de Poesía Mario Florián – Cajamarca 1981.
Ha publicado: “Ventisca tu (des)amor)”.
Por publicar : “Arco iris de Magdalena”, “Estremecido Gato Montés olfateando la muerte” y “Un amor (en) cuenta”.
Narración. Por Publicar “Halcón Peregrino”, que comprende “Buganvilla Flor”, “Río Arriba Río Abajo”, “Cañita Cañaveral”, “Cruzando Quebradas”, “Carbunco” y “Arrieros Somos”.
Publicaciones: Revista Isla Negra (Italia), Arte Idea, La Tortuga Ecuestre”, Lluvia.
Antologías: Labios Abiertos, Bethoven Medina
Rostros de Eucaliptos, Manuel Ibáñez Rosazza
Poetas de Cajamarca, Luzmán Salas

Periodismo: Director de la revista IDAT, Jefe de Redacción de “Minería Peruana”.

ARGUEDAS : El mito indigenista y la agonía perpetua.



El peruano José María Arguedas es uno de los más destacados, pero, al mismo tiempo, uno de los menos entendidos y más insólitos escritores latinoamericanos. Aunque por un lado, se haya tomado su obra como paradigmática de los proceses de transculturación que caracterizan la región y su cultura, por otro lado, su suicidio en 1969 marca el fin y el fracaso de todo un proyecto literario y cultural. Escribió al mismo tiempo de la emergencia y constitución del llamado "Boom," pero jamás se sintió cómodo con la imagen del escritor e intelectual que promovió ese movimiento. Más bien, se sentía agonizado, en su propio cuerpo y en su propia vida, tanto por las contradicciones de la modernización latinoamericana como por la relación de ésta con la tradición y el mundo indígena; es decir, vivió de forma agónica las tensiones generadas por la confluencia y complicidad entre modernización y legado colonial.
Nació en Andahuaylas en 1911. Su infancia -debido a la muerte prematura de su madre y a que su padre se volvió a casar en segundas nupcias- la pasó con su madrastra, y entre indígenas, pues su padre viajaba mucho a Apurímac, Cusco y Ayacucho.
Estuvo vinculado a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, desde el año de 1931. En dicha casa de estudios enseñó Quechua y Etnología.
Estudió con vivo interés aspectos de Antropología y Folklore. En asuntos vinculados con esta área trabajó en el Ministerio de Educación, un par de años en la década del 50. En los años siguientes trabajó e investigó en la Universidad Nacional Agraria de la Molina.
La obra de Arguedas expone el indigenismo desde sus entrañas. Su obra está llena de autenticidad y expresa su conciencia sobre la situación social del indígena. En ella vuelca toda su emoción y angustia para presentarnos la vida y espíritu del hombre andino.
Dramáticamente, puso fin a su vida en 1969. En 2004, sus restos fueron llevados a su ciudad natal.


Vivió intensamente, cargando a cuestas los traumas que le crearon las dificultades de su infancia y el conflicto que vivió al pasar del ande a la cultura urbana. Además durante un tiempo fue apresado por sus ideas y enviado a la prisión de El Sexto. Tiempo después de ser liberado escribiría su obra El Sexto, donde relata la vida en prisión, y que se convirtió en su novela más popular. Arguedas siente y vibra en sus relatos. Ello lo ha llevado al logro de una intensidad poética sin par en sus relatos. Hay maestría en el manejo de las acciones, en la estructuración de los hechos y en la descripción de caracteres.
Dramáticamente, puso fin a su vida en 1969. En 2004, sus restos fueron llevados a su ciudad natal.
Producción literaria
Cuentos: Agua (1935), Runa Yupay (1939), Amor profundo y todos los cuentos (1967).
Novelas: Yawar Fiesta (1941). Diamantes y pedernales (1954). Los ríos profundos (1958). El Sexto (1961). La agonía de Rasu Ñiti (1962). Todas las Sangres (1964). El zorro de arriba y el zorro de abajo (Obra póstuma publicada en 1971).

martes, abril 03, 2007

De celulares y empresas transnacionales que son más criollas que una canción del Zambo Cavero


La Publicidad engañosa es algo a lo que en el Perú ya estamos acostumbrados, siempre hemos caído en las trampas publicitarias de “llévese dos y pague uno” o comprando productos a los que el vendedor le atribuye cualidades prodigiosas que después comprendemos son sólo una patraña para vender.

Tengo un teléfono celular que preferiría no tenerlo, pero lo tengo porque mi trabajo así lo requiere. Es realmente incómodo ser ubicado en casi cualquier parte donde existe la señal. A veces en las situaciones más inoportunas el celular suena. Siempre inesperadamente pero a la vez esperadamente, por eso casi todos cargamos un aparato portátil.

Hace poco en la televisión se anunciaba una recarga que facilitaría la comunicación con los celulares, siempre y cuando pertenezcan a la misma empresa que lanzaba la publicidad, a cabo de la modesta suma de cinco soles. Por cinco soles tendría 500 minutos de celular a celular a partir de las once de la noche hasta las siete de la mañana y los domingos este servicio sería por todo el día hasta agotar los dichosos 500 minutos. En realidad la propuesta parecía una maravilla. Sólo había que comunicarse con una operadora cibernética y siguiendo unos pasos sumamente sencillos se concluía la operación. Pero la maravillosa oferta tenía un agregado especial. Luego de hacer el registro con la operadora había siete días exactos para consumir los quinientos minutos, de no consumirse en este tiempo automáticamente la operación caducaba y habría que gastar otros cinco soles del crédito en un nuevo registro.

Seducido por la importante oferta me registré de inmediato consumiendo cinco soles de mi crédito, luego de la inscripción no he podido realizar más que dos llamadas con esta dichosa promoción, llamadas que se cortan inesperadamente. He intentado llamar dentro del horario establecido por la promoción más de doscientas veces y en todas las respuestas varían “La red está recargada” “La llamada Falló” “Llamada rechazada” “Red ocupada”. Pero el colmo del embuste se culmina cuando a la persona a quien intento llamar le llega un mensaje generado por algún servidor de la empresa prestadora de este servicio en el que se le indica que yo, estoy tratando de comunicarme con ella, como es lógico, la persona con preocupación, rápidamente me llama y ha gastado su crédito irremediablemente. Si la red se recarga, significa que esta empresa no puede brindar este servicio y debe retirar del mercado inmediatamente esta falsa publicidad.

El dichoso sistema de la sobrecarga no lo es tal, pero si es una sobrecarga para los usuarios que nuevamente hemos sido timados con el embuste de una empresa que alegremente se mofa de la credibilidad de los millones de usuarios (así se publicitan) con los que cuentan. La estafa es un delito que está penado. No porque se la anuncie con rimbombantes campañas de publicidad o porque chicas lindas con ajustados trajes esta debe quedar impune.

Es hora de que INDECOPI haga algo en protección de los miles y miles y de consumidores que confiaron en esta empresa y que han recibido gato por liebre, parece que la empresa pese a ser extranjera es más criolla que una canción del Zambo Cavero.

Por eso hoy que es nuestro aniversario, no he podido llamarte, pero prometo que cambiaré de celular y “Claro” volveré a llamarte.

Fransiles Gallardo: El poeta andino del agreste amor




El Libro: Título: “Ventisca tus (des) amor” género: Lírico, 96 páginas, formato Standard, Ed. Arteidea editores, prólogo de Bethoven Medina Sánchez, octubre de 2004, 84 páginas.

A decir de Ángel Gavidia “Veo en la poesía de Fransiles Gallardo la sabiduría de los grandes tejedores andino: hilvanando nostalgias, forasteros sentires, pasiones desbordadas con los policromos y agrestes referentes de su geografía espiritual, Gallardo logra retrotraer un pueblo y con él, un sentimiento, un modo de ver la vida, una particularísima forma de cantar”

(fragmento)
Nuestro hijo será un construido poema de medianoche/ tendrá en su piel los ardores de ese anochecer/ y sus ojos tuyos guardarán mi ternura de ese amanecer/ tendrá su rizada cabellera y mi frente amplia/ llorará con tus lágrimas y reirá con mis carcajadas/ Caminará de mi mano y besará tu frente/ te cuidará de los hombres y te protegerá de la vida.


FRANSILES GALLARDO, nació a orillas del Jequetepeque, en Magdalena; provincia y departamento de Cajamarca.
Ingeniero Civil Colegiado, graduado en la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Cajamarca; con estudios de post grado en la Universidad Nacional Mayor de san Marcos y la Universidad Nacional de Ingeniería (Lima).
Como Ingeniero Civil; es uno de los primeros “Basurólogos” del país. Residente de los Rellenos Sanitarios de Villa El Salvador y Chillón (Lima); por la Municipalidad de Lima Metropolitana. Su trabajo le valió un reportaje en la revista SI de César Hildebrandt (1988).
Se ha desempeñado como Residente, Gerente de Proyectos y Obras, Gerente de Operaciones y Director de Desarrollo Urbano.
Como Consultor de Impacto Ambiental; ha recorrido casi todo el país, no oficial. Sobre sus experiencias está escribiendo “Ojotas de viajero”.
Como Poeta: Integró el Grupo Literario Raíz Cúbica, con Bethoven Medina, Manuel Alcalde, Darío Estrada y Angel Gaviria.
Ganador del Premio de Poesía Mario Florián – Cajamarca 1981.
Ha publicado: “Ventisca tu (des)amor)”.
Por publicar : “Arco iris de Magdalena”, “Estremecido Gato Montés olfateando la muerte” y “Un amor (en) cuenta”.
Narración. Por Publicar “Halcón Peregrino”, que comprende “Buganvilla Flor”, “Río Arriba Río Abajo”, “Cañita Cañaveral”, “Cruzando Quebradas”, “Carbunco” y “Arrieros Somos”.
Publicaciones: Revista Isla Negra (Italia), Arte Idea, La Tortuga Ecuestre”, Lluvia.
Antologías: Labios Abiertos, Bethoven Medina
Rostros de Eucaliptos, Manuel Ibáñez Rosazza
Poetas de Cajamarca, Luzmán Salas

Periodismo: Director de la revista IDAT, Jefe de Redacción de “Minería Peruana”.

Hoy se celebra el “Día de las trabajadoras del hogar”




El presidente Alan García Pérez institucionalizó el 30 de marzo como el día de las trabajadoras del hogar, la finalidad de instaurar este día como tal, responde a la necesidad de hacer respetar los derechos de las personas dedicadas a este tipo de actividades. Según el MTPE, actualmente, hay 454,626 empleadas, de las cuales 228,868 laboran en Lima y 225,758 en el interior del país. Las condiciones en las que ellas trabajan son generalmente muy limitadas.

No se puede hablar de una estandarización en cuanto al tipo de trabajo y menos con respecto a los haberes, el Perú es muy variado y complejo, una trabajadora del hogar puede ganar algo más de un sueldo mínimo en una zona económica alta de Lima, mientras que en Cajamarca por trabajar apenas unas horas y calentar una comida en un microondas mientras que otra por trabajar doce 12 horas puede ganar apenas el sustento diario.


La actual legislación sostiene un día de descanso semanal, 15 días de vacaciones anuales y 50% de gratificación.Se ha iniciado con este día una cruzada de respeto para aquellas personas que realicen este trabajo. En el Perú gran número de abusos sexuales se producen a empleadas del hogar, a ello se suman tratos poco contemplativos y discriminación, además de una explotación absoluta. En nuestra ciudad abundan las empleadas del hogar en domicilios modestos con ingentes necesidades, en ellos una empleada percibe un aproximado de 80 a 150 nuevos soles además de almuerzo y cena. Definitivamente los “sueldos” que ellas perciben no se ajustan a la realidad laboral. Tampoco gozan de beneficios porque simplemente sus contratos están fuera de la ley y se hacen y deshacen en un sub mundo ilegal y subterráneo.

La ministra de Trabajo, Susana Pinilla ha indicado a los medios de prensa nacionales que la legislación actual les otorga una jornada laboral de ocho horas, un día de descanso semanal, 15 días de vacaciones anuales y 50% de gratificación.
Nosotros sabemos bien que esa legislación no va a cumplirse porque no hay manera de fiscalizar los informales contratos de las trabajadoras del hogar. Sabemos que nada de lo que quede formalmente legislado va a cambiar los abusos que a diario se cometen con aquellas personas que realizan arduos trabajos domésticos y que no son bien recompensados. Los abusos se seguirán cometiendo y los acosos serán el pan de cada día para aquellas trabajadoras humildes que son parte de la familia y que saben de las penas y alegrías de cada hogar en el que habitan.
Probablemente este día sea uno de los tantos que se instauran con un afán populista y que en poco tiempo pasan al olvido.En Cajamarca la Asociación Mujer Y Familia, dirigida por Cecilia Barrantes es una organización que ha dado lustre en la reivindicación de los derechos de la mujer y básicamente de las trabajadoras del hogar, en esta institución se lucha a diario por un salario justo, un trato más humano y por los derechos fundamentales de estas personas. Desde aquí nuestro abrazo más fraterno a las personas que laboran en esta entidad y un saludo cordial a cada trabajadora del hogar, por su sacrificio, su tiempo y su abnegación. Feliz día trabajadora del hogar.
Publicado 30/03/07

“Calles y Cruces de Cajamarca” de Tristán Ravines Una Joya de la literatura de la historia cajamarquina




El Libro: Autor Tristán Ravines Sánchez 72 Páginas, formato Standard, Ed. Martínez Compañón, Foto carátula: “Desfile cívico de autoridades, instituciones y Banda de músicos por la calle Lima, con motivo del 50 Aniversario de la creación política del Departamento de Cajamarca” Publicación: 2006, setiembre.

Sinopsis: El autor, reconocido y acucioso investigador ha desarrollado un libro que sabemos incluía un mayor número de páginas en su versión primigenia, sin embargo dado el corto presupuesto municipal hubo que recortar algunas partes del libro que estamos seguros son capítulos de interés vital. En el libro se hace un estudio minucioso de las antiguas calles de Cajamarca y de las distintas cruces que se ubicaban en lugares estratégicos de algunas calles. En algunos casos las cruces sirvieron como hitos entre propiedades o identificaban a un barrio o población. El libro traslada inevitablemente a una ciudad naciente que se encumbraba con sus proyecciones a un futuro lejano en aquel tiempo. Explica el por qué de los nombres de las calles de Cajamarca y los cambios que tuvieron. EL libro es magistral y un pilar dentro de la historia de Cajamarca.

La documentación: Tristán Ravines se sirvió de varios libros que sustentan la investigación, el “Diccionario Geográfico e Histórico de Cajamarca”, “Memoria del alcalde del Consejo Provincial de Cajamarca” 1886, “Memoria de la Beneficencia de Cajamarca” 1905, “Memoria leída por el Director de la Beneficencia de Cajamarca” 1879, “Cajamarca al vuelo”, además de escrituras, padrones protocolos notariales entre otros documentos de la época.

Ravines ha demostrado que es un investigador inagotable y ha venido haciendo entregas importantes a lo largo de su vida. Hombre tenaz y perseverante que no ha decaído en su logrado afán de dar luz a los vacíos oscuros de esta ciudad de contrastes y de enigmas silenciosos, enigmas que el autor ha develado en varias oportunidades luego de sumirse en profundas y largas investigaciones.

Otras Obras del Autor: “La imprenta en Cajamarca” (1970), “Historia del Colegio San Ramón” (1981), “Noticia y memoria de Cajamarca 1532 – 1950” (1986) “Breve Historia de Cajamarca” (1989), “Cajamarca Historia y Cultura” (1993), “Los Chinos en Cajamarca” (1994), “La Xilografía en Cajamarca” (1994) “Diccionario Histórico y Biográfico de Cajamarca” (1999) (Obra monumental de importancia histórica en el estudio de la historia Cajamarquina) “Los Ravines” (2000) “Bibliotecas de Cajamarca”

Ravines mantiene varias obras inéditas de incalculable valor, pocos son los estudiosos que se dedican a los temas de investigación con tal entereza. Ojalá que las obras inéditas de Tristán Ravines se financien y se difundan como merecen. Contar en Cajamarca con la presencia de un estudioso de la talla de Don Tristán es una suerte que nuestras autoridades deberían tomar en cuenta. Ojalá que en las publicaciones que haga la Municipalidad este año se consideren algunas de sus obras que merecen salir a luz de inmediato.

Hijo: Hoy cumples ocho años y me siguen negando tu mirada…




Hoy cumples ocho años y me siento culpable por no poder encontrarte. Hemos empezado el cuarto año de no poder vernos, este Poder Judicial que tarda tanto… Hoy sigues extraviado en la misma tristeza que también me inunda pero que no ha podido aún ahogarme. Yo también reniego Jaime. Después de tanto tiempo de buscarte sin tener una respuesta nunca he perdido la fe. He buscado hasta debajo las piedras buscando alguna pista que pueda hacer que nos encontremos .

A esta hora que te escribo hay ganas de llorar, cumples ocho años y ya no puedo tenerte en mis brazos como el día en que naciste. Un día la verdad llegará para todos, cuando el secuestro inútil de tus días haya terminado, cuando podamos volver a sonreír y los jueces hagan cumplir ese derecho que nos concedieron y que tus raptores se niegan a cumplir.

Te busqué en la selva cuando me dijeron que te escondían ahí, te busqué en la costa cuando me dijeron que te tenían en un lugar no muy lejano, en el sur, en migraciones cuando me escribieron que te habían sacado del país. Alguien nos dará una pista, alguien tiene que saber de ti. Te escribo esta carta con la esperanza que algún día llegue hasta tu ausencia mi mensaje desolado. Tenemos que dejar de llorar para ver más allá y seguir buscándonos.

Me hubiera gustado tenerte en mis brazos esta mañana y decirte lo mucho que te amo, lo mucho que te hecho de menos cada instante que transcurre en mi abandono. Nuestras vidas han de encontrarse otra vez para resucitar la felicidad que nos negaron todos estos años. Vamos a continuar donde nos quedamos, en nuestro último cuento mientras mirábamos las estrellas, en nuestros cantos de esa infancia que te arrancaron.

A mi amigo Santiago, un poeta maravilloso que voy a presentarte cuando estemos juntos, le escondieron a su hija por nueve años, hay personas que sufrieron más estas tragedias que nosotros, tenemos que seguir soñando para mantener viva la esperanza. A tus ocho años ya debes estar en segundo grado, ya debes saber leer y puedes buscarme por Internet como yo lo hago diariamente, alguna manera tiene que existir Jaime, aunque tengamos que hacer escuchar nuestra voz de descontento en todos los juzgados.

No hay un día que no escriba una linea sin pensar en ti, cuando hablo del agua te pienso, cuando escribo sobre los toros, sobre el mar y la lluvia, cada vez que escribo en el aire pienso en ti como aquella tarde en que me preguntaste si las sepulturas del cementerio eran tortas, sin saber que en unos días gentes indolentes sepultarían nuestra felicidad bajo una cruz de abandono y de silencio.

Sigo esperando que los jueces hagan cumplir lo que hemos ganado, te sigo buscando en cada lágrima de la tarde y en cada amanecer nace la esperanza de terminar con esta angustia. Te abrazo desde aquí con los ojos cerrados, como todos los días en que vivimos juntos antes de tu secuestro.

Va a llegar el día Jaime, cuando tus raptores no puedan usar más una Biblia para disfrazar sus maldades, va a llegar el día que recuperemos las horas que nos han negado. Mientras tanto dejemos de llorar para ver más allá. Mi abrazo más grande está contigo, como cada instante, como cada día, como siempre.

Tu Papá.


C/24/03/07

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