Síguenos en FACEBOOK

lunes, junio 23, 2014

Campesino…


 

Fue en el gobierno de Juan Velasco Alvarado, cuando se promulgó la Ley Nº 17776 ’Ley de la Reforma Agraria’. Es por eso que el Día del Campesino se celebra cada 24 de junio desde 1969. Fue el mismo Velasco Alvarado quien dijo aquella vez “Campesino, el rico no volverá a comer más de tu sudor”… Hoy sabemos que es mentira.

Solo es una fecha conmemorativa, para reflexionar sobre el rol del hombre del campo, del hombre rural cuyos derechos son vulnerados con frecuencia reiterada y que siguen siendo marginados sistemáticamente.

Son ese grupo social excluido, aquel que se los hace esperar por horas sentados en las veredas en las afueras de los bancos bajo un sol abrasador y sin ningún respeto, al final ellos no son clientes de tarjeta dorada, ellos son el resultado de la “inclusión”, los que van a sacar el dinero que el Estado les regala.

Es un grupo numeroso y cuantioso, por eso tierra fértil para los políticos en campaña que encontrarán hoy la oportunidad propicia para ponerse un poncho y un sombrero y regalar picos y palanas, porque ellos solo saben labrar la tierra, pero también votan y un voto es un voto, aquí todo vale.

Las cárceles están atiborradas de ellos, sus derechos parecieran ser distintos al del resto de la gente, a los de los citadinos. Ellos son los que lastiman con su presencia ciertos centros comerciales y hasta los hospitales, imposible admitirlos en clínicas particulares sin una mirada de desdén y asco.

La realidad del campesino es muy distinta al del resto de ciudadanos del Perú “son ciudadanos de segunda clase” como hubiera dicho Alan García y la hipocresía generalizada y endémica nos hace que cada 24 de junio le digamos hermano.

Después de más de 500 años de conquista, seguimos desdeñándolo, maltratándolo, omitiéndolo, redimiéndolo de nuestras vidas. Porque después de más de 500 años no hemos aprendido aun que es a ese grupo a quién tanto le debemos, nuestras costumbres más añejas, la defensa inconmensurable del agua, la papa de nuestro plato, el pan de nuestra mesa, nuestra vida misma, nuestra propia existencia.

Balcon Interior

Bienvenidos a este espacio donde compartimos comentarios de opinión de Cajamarca Perú