Síguenos en FACEBOOK

viernes, junio 01, 2012



·    La ignorancia es la madre del atrevimiento. ¿Cuántas cosas hemos sido capaces de hacer por no saber las consecuencias?

El paro ha iniciado y hasta hoy lo que se ha podido apreciar por todos los medios de prensa, ha habido una actitud responsable por parte de los participantes a esa convocatoria, sin embargo resulta lamentable, el actuar de las fuerzas policiales como  los hechos sucedidos el día jueves en la plazuela Bolognesi.

La actitud irresponsable de los policías ha sido, felizmente, registrada y ojalá sus superiores apliquen sanciones ejemplares a esos efectivos desadaptados que en el colmo del absurdo patearon las ollas en las que los huelguistas cocían sus alimentos, como si con ello fuesen a ganar el respeto o la admiración de alguien.

Esas repudiables actitudes se vieron coronadas además con exceso y abuso policial contra civiles y además mujeres. Acciones como esas pueden encender la mecha y luego ser el detonante de hechos que pueden convertirse en sangrientos y degenerar en el caos y el desorden.

Excesos y provocaciones son una mala dupla, los actos violentos que han protagonizado efectivos de la Policía Nacional han quedado registrados como testimonio de la brutalidad policial y de lo que ello puede desatar en medio de unja turba con los ánimos alterados, como si todo ello fuera poco, el grupo de energúmenos la emprendió contra los comunicadores sociales Alejandro Huamán y Edwin Lozano a quienes golpearon salvajemente cuando cumplían con su labor.
Nos solidarizamos con los citados comunicadores y con todos aquellos que hayan sido víctimas de vulneraciones similares.

Desde esta columna hemos avalado una propuesta de paz y siempre dialogante, respeto al Estado de Derecho y a las normas vigentes, así como a las fuerzas del orden, sin embargo tenemos que desdeñar y condenar este tipo de actos violentos protagonizados además por gente cuya finalidad es el control del orden interno de nuestro país.

No se puede apelar a la legalidad con métodos y prácticas represivas que atentan contra los derechos  ciudadanos y vulneran la paz y el orden poniendo en riesgo la tranquilidad de esta región.

Toda causa tiene un efecto. Vivimos en un país democrático y con libertades plenas en donde la equidad de oportunidades, según se ha podido demostrar en los últimos días en Cajamarca, ha sido paralela tanto para opositores al proyecto minero como a quienes lo avalan; romper esa equidad puede encender los ánimos y tener un costo social incalculable.

Las imágenes oprobiosas de un policía adefesiero pateando una paila con comida quedará grabada como una de las imágenes patéticas de quienes piensan que la provocación y el abuso son instrumentos para resolver un conflicto sin darse cuenta que esas actitudes pueden acabar encendiendo la pradera. 

Balcon Interior

Bienvenidos a este espacio donde compartimos comentarios de opinión de Cajamarca Perú