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domingo, marzo 28, 2010

Señores pruebas




Hace unas semanas salieron a luz las denuncias de un grupo abultado de jovencitas quienes denunciaban a un sujeto que fue bautizado como el “Señor pruebas”, se traba de un depravado que captaba mujeres jóvenes por Internet para ofrecerles trabajo como modelos o guías de turismo, luego de concertada la cita, las llevaba a un hotel para hacerles algunas “pruebas”, lo demás es historia conocida.

Las denuncias se incrementaron con el paso de los días, mientras su rostro se difundía a través de los distintos medios de comunicación nacionales. Varias menores de edad denunciaron el hecho, pero muchas más decidieron callar por vergüenza. Ninguna de las denunciantes lo denunció por violación, sino por extorsión, es decir todas las involucradas tuvieron relaciones sexuales consentidas, lo que muestra la grave fisura que existe en la sociedad peruana en temas de comunicación entre padres e hijos de estratos sociales más vulnerables por las carencias económicas.

En Cajamarca hechos similares se han producido todo el tiempo, las denuncias siempre quedaron pospuestas por el temor de las víctimas. Cientos de jovencitas son captadas bajo modalidades similares para ser explotadas en clubes nocturnos. Solo en nuestra ciudad el número de prostíbulos que laboran bajo fachadas de centros nocturnos, sobrepasa los ciento cincuenta, cifra que resulta alarmante si se tiene en cuenta que el 40% de las mujeres que trabajan en estos centros ilegales son menores de edad y en su gran mayoría traídas bajo engaños de provincias de la selva.

Pero los “señores pruebas” de Cajamarca no solo se valen del Internet o de volantes que son distribuidos al paso a sus potenciales víctimas, sino que utilizan otros disfraces para mimetizarse en el paisaje de opciones laborales lícitas. A veces suelen aparecerse anuncios con solicitudes de practicantes, trabajos por horas con un sueldo generoso, de empleadas del hogar, un casting para modelar, una sesión fotográfica para el Internet y una gama de variantes que suelen aplicar para alcanzar sus soterrados objetivos.

Uno de los peligros que acentúa este tipo de situaciones son los grupos sociales de la red, grupos como facebook, Twitter, Hi 5, Myspace, Flickr en donde los jóvenes cuelgan fotografías que pueden ser vistas por los miembros de esa red. En estas redes además se encuentran otros datos que son colgados por los mismos usuarios de cada cuenta, como dirección, horarios, etc. de allí la importancia que debe tener la comunicación con los hijos y estar al tanto de qué fotos se colgaron en la red, muchas veces, las fotos de los padres y de otros miembros de la familia son colgadas sin que uno se entere y ello se presta a un sinnúmero de situaciones conflictivas, de extorsión o sirve para que bandas organizadas hagan reglajes a toda la familia.

Más allá de lo indignante que ha sido el descubrimiento de este sórdido personaje en la escena peruana, la reflexión que queda es que ningún casting ni evaluación para ingresar a un trabajo puede hacerse en el cuarto de un hotel, mucho menos acceder a dejarse fotografiar ni a someterse a otro tipo de vejaciones. Nada es fácil en la vida y nadie puede empezar a ganar fuertes cantidades de dinero de la noche a la mañana. La lección es clara, existen vacíos morales que vuelven vulnerables a los jóvenes, la comunicación entre padres e hijos es muy restringida y la diferencia generacional y el avance de la tecnología ha hecho que gran parte de padres desconozcan con quienes sus hijos (as) conversan, intercambian información y se citan a escondidas. Mientras estos problemas no tengan una mediana solución los “señores pruebas” seguirán fotografiando y filmando desde la soledad de una habitación cualquiera.

Balcon Interior

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