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miércoles, noviembre 03, 2010

Doctor Muerte


En el Perú el apelativo de doctor muerte le corresponde a varios galenos que han hecho merecidos méritos para ganarse el mote, si no solo recordemos a los médicos del hospital José Sabogal que hace poco hiciera noticia por los errores que cometían un grupo de ellos quienes extirpaban sin miramientos extremidades saludables o dejaban  al borde de la muerte a sus pacientes por negligencia.

Cuando en 1897 Bram Stoker Publicó su famosa novela de terror denominada “Drácula” había incluido en ese mundo incierto y mítico a un caza vampiros denominado el Dr. Van Helsing, personaje símbolo de la persecución del demonio de Rumanía bautizado como el “Conde Drácula”. Van Helsin era más bien el prototipo del héroe, conocedor de los secretos de los vampiros y perseguidor incansable del vampiro, un médico acucioso y sabelotodo.
Hoy, ya no en la ficción de una novela de Stoker sino en la vida real, ha surgido un hombre polémico que ha creado nada más y nada menos que un método denominado “Plastinación” que es una técnica de preservación de material biológico patentada por su creador, Von Hagens, técnica  que consiste en sustituir los líquidos y lípidos naturales del cuerpo humano por resinas elásticas de silicona y materiales rígidos.

La técnica aplicada y patentada desde hace 20 años por el científico alemán ha causado controversia por que su aplicación ha conllevado a que se convierta en la envidia de cualquier proceso arcaico de momificación, pues esta técnica permite mantener los órganos en perfecto estado de conservación, sean estos de animales, plantas o seres humanos.

Recientemente Hagens abrió una tienda virtual en la que vende todo tipo de órganos plastinados, sus productos incluyen cabezas, torsos, órganos, ojos, brazos, hasta extremidades de animales y pequeñas partes de plantas.

Para realizar la compra de los órganos que pertenecen a donantes del proyecto solo se precisa una conexión a Internet, una tarjeta de crédito y un certificado que atestigüe que se emplearán las partes u órganos humanos adquiridos exclusivamente para la educación o la investigación, lo que resulta controversial y ha sido catalogado por algunos sectores religiosos como profano y degenerando, pues se trataría de un supermercado de la muerte como lo han denominado ya algunos.
En la web de Von Hagens (www.plastinarium.de) se puede adquirir un hígado por cerca de 2.803 dólares, un testículo por 504.68 dólares, una pierna diseccionada desde 14.017 dólares, una cabeza por algo más de 30.837 dólares y un cuerpo humano entero por al menos 79.907dólares.
El portal de Internet, esta extensamente ilustrado, en él se puede apreciar desde distintos ángulos estas controvertidas obras de taxidermia sin piel entre la ciencia y el arte, además se detalla el proceso técnico que han atravesado desde cadáver donante a pieza de exótico museo.
Los interesados que no cumplan los requisitos de “usuario cualificado”, es decir, que no sea ni científico ni profesor, puede sin embargo adquirir animales y plantas, o sus partes, “plastinados”.(*)
Quizás con el tiempo no será raro encontrar en la sala de algún excéntrico una cabeza plastinada, una pierna o un brazo de un ser humano o un cuerpo completo, como hoy lo hacemos nosotros con algunos animales disecados.
Von Hagens en el 2006 abrió una pequeña localidad de Guben (este de Alemania) su taller museo “Plastinarium”, de 2.500 metros cuadrados, con decenas de cuerpos enteros -algunos en posturas cotidianas- y una gran cantidad de partes, extremidades y órganos. Además, ahora planea inaugurar un parque temático sobre anatomía llamado “Plastination City” en la ciudad china de Dalian, que ocupará 30.000 metros cuadrados.




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